Recién llegado del Liceu, con el Cast esta noche de Ayleen Pérez, Albelo, Bullón y Coma Alabert.
Para mi, equipararía la Butterfly de Ayleen, como aquello del latín…” veni, vidi , vici…” en su debut en el Liceo.
Aún con un volumen y o peso vocal limitado, lo cual es justito para el tercer acto de Butterfly, la soprano de Chicago ( que por cierto y supongo por su ascendencia mexicana, habla un castellano muy notable ), con una buena técnica, un timbre brillante, color y reguladores preciosos, se ha marcado una Cio Cio San de excelente factura en cuanto a gusto, línea de canto, matices y expresividad a raudales, hasta incluso algo perjudicada por la concertación que le ha metido exceso de tralla en algún momento puntual.
Yo diría que la Butterfly de hoy, ha empezado “ tarde”

, es decir le han sobrado los primeros 15/20minutos hasta que aparece la geisha ( luego me referiré a Albelo, tenor para mi, en horas más que bajas ) y sobre todo, Segundo y tercer actos cuando el Pinkerton del señor Albelo prácticamente desaparece del escenario.
Podría decirse que o bien por esa falta de volumen o porque podría haber llegado algo cansada al ..piccolo addio..donde le he apreciado un par de agudos abiertos, la soprano Ayleen Pérez se ha quedado con el personal no solo por lo comentado anteriormente en cuanto a su interpretación vocal, sino incluso a su expresividad e intencionalidad escénica ( sin caer nunca en las sobreactuaciones “ tipo Jaho” ): movimientos acertados , creíble siempre por su sensibilidad mostrada y con un final escénico muy efectista, emulando la muerte de una mariposa ( butterfly) con notable sentido estético.
Es la primera vez que veo y escucho a la Pérez en teatro y me ha llegado incluso a emocionar . Soprano muy en el estilo y que debe bordar ciertos roles líricos puccinianos. ( buscando ciertas comparaciones, diría que su Butterfly en cuanto a línea de de canto, perfil salvando las distancias , a lo Victoria de los A. , es decir con clase y nunca chillando ).
Del Pinkerton, de Albelo¿ que decir? Pues de este tenor que años atrás iba llamado a emular a su paisano Alfredo Kraus, ha quedado en agua de borrajas: salvo algún momento puntual donde canta o trata de cantar algo, ya la emisión es descontrolada , con una proyección todo el rato en un poco agradable forte ( parecía que más que un Pinkerton, estuviera tratando de cantar el Macduff o el Foresto), resultando hasta entrecortada su línea de canto.
En el precioso dúo del..vieni la sera…hasta acabar el primer acto, no ha sabido acompañar ni con clase ni con gusto a la soprano. Enfin…
De los demás , correctos el Sharpless de Gerardo Bullón y la Suzuki de Gemma Coma, así como mas o menos el resto de comprimarios, especialmente el Yamadori de Carles Cossias.
La orquesta sin estar tan brillante como en la pasada Forza ( poco comparable con la Butterfly ), correcta pero aquí ya entra en juego, el concertador chileno Bortolameolli que ha dirigido con cierta irregularidad, en algunos momentos con exceso de decibelios en detrimento de las voces, en algun otro momento con tiempos en exceso ralentizados, eso sí sonando con mucho gusto el coro “ a bocca chiusa” y el precioso pasaje orquestal pucciniano posterior.
La producción minimalista y muy japonesita tradicional de Leiser y Caurier, más que conocida aunque ya empieza a estar demasiado vista ( creo que data del 2003 o 2004, y creo la estrenaron en el Liceo ,Racette, Cedolins, Gallardo Domas,etc..)