Y llega la primera de las tracas..mi ópera favorita, con mi reina actual favorita (Diana Damrau) en el lugar de mis sueños…cómo queréis que no disfrutara yo como la más animalica de las animalicas???
26 de agosto en la sala grande de los festivales.
Cantan:
Sarastro = René Pape
Tamino = Paul Groves
Königin = Diana Damrau (OLEEEEEEEEEEEEEE):nw:
Pamina = Genia Kühmeier
Papgeno = Christian Gerhaher
Papagena = Irena Bespalovaite
Los sacerdotes = Franz Grundheber, Xavier Mas (quien, a pesar de un nombre tan català, resulta ser francés), Michael Autenrieth
Las tres damas = Inga Kalna, Karine Deshayes, Ekaterina Gubanova
Los tres niños = unos de los Niños Cantores de Viena
Dirige Ricardo Mutti a la Filarmónica de Viena.
Puesta en escena muy discutida del señor Pierre Audi pero que a mi, francamente, me encantoooooooooooooo!!!!! Luces, colorines y cartón-piedra por todas partes en perfecto movimiento (montañas, flores, castillos…). Un cuento mágico. Brillante. Altamente cromático y muy bien iluminado. Fotos de eso creo que ya las habéis visto.
La orquesta y el señor Mutti se vio ya desde el primer acorde (los tres famoso golpes masónicos) que la partitura se la saben del derecho, del revés, boca arriba, boca abajo y tirando hacia la derecha con una mano atada y la otra sujetando un pirulí de fresa. Casi me da un pasmo de oirlos y os quedáis sin Fantine. Es maravilloso como ver , ya desde la primera nota, que aquella noche va ser de las buenas
Y vamos por las voces….lo mejor de lo mejor de lo mejor y como era esperable, la sra Damrau (Dios le conserve esa voz tan hermosa muchos años) y el sr Pape (idem de los idem). Si habéis oido(visto a estos cantantes en estos roles ya no debo añadir nada más..y si no…es imprescindible llamar a la cuatripatuda!!!. No tengo yo ni palabras para describirles. Fantásticos.
El resto….no les acompañaron en su nivel. Los roles terciarios (tres damas- tres sacerdotes-tres niños) estuvieron a un buen nivel. La anécdota fue que la segunda dama se había dislocado algo del pie e iba la pobreta medio como podía por el escenario. Eso sí, cantó como la que más.
El tenor Paul Groves, Tamino, me temo ha vivido mejores momentos y yo lo lamento profundamente puesto que le he oído hoy y le he sentido demasido justo en su papel.

Forzando notas , forzando cuello, quedñandose sin fuelel en la respiración y , consecuentemente, dejando pasar muchas de las grandes oportunidades de su trozo de partitura.
Pamina fue más que justita. Sin garra. Su “Die Wahrheit” que canta a Papgeno, verdadero punto cumbre de su papel, cuando nos estampa con fuerza a todos los espectadores lo que es su carácter real…fue de lo más soso y melifluo..vamos..como si hubiera dicho “momento que viene el autobús”. Ni el más mínimo atisbo de fuerza.
El resto del papel, justito. Muy aplaudida por ser salzburguesa.
Papageno y Papagena fueron, por desgracia, casi de lo peor de la noche (Papagena canta poco). Increíblemente su dúo final pa-pa-pa fue…aburrido!!!!!!!!!!!!!!!!!

Ni gota de picardía sensual, o sexual como gustéis, ni pizca de alegría..nada…una auténtica poena..que no aguó para nada mi difrute articular , claro.