El wagneriano escribió:
En ello ando. Así, en resumen: la Stutzmann una dirección muy notable, con una obertura y un primer acto de matrícula, un segundo sobresaliente, notable el tercero, algo lineal en el cuarto (algo de piloto automático) y notable el quinto. Por desgracia el elenco, que es correcto, no ha tenido altos vuelos. Schager lo pasa mal en las partes más suaves y líricas, si bien aguanta el tipo en las arengas estentóreas. Un error garrafal la Irene de Gabriela Scherer, debutante en el rol, el precio que hay que pagar a Michael Volle, que debe estar muy enamorado de su segunda mujer, la mezzo suiza devenida en soprano. Ya la hemos aguantado dos años como Gutrune y ahora como Irene. Corta en el agudo, fraseo rudimentario, vibrato... Dentro de lo que cabe no es el peor escenario posible, pues ya hay teatros importantes donde Volle va a cantar el Holandés con la Senta de su mujer, y eso ya son palabras mayores.
El Adriano de Jennifer Holloway para mí es incomprensible: se la contrata para el rol, le toca el año pasado sustituir a la Davidsen en Valquiria por el embarazo. Vale, no era lo previsto, salva los papeles. Pero es que como Adriano, que se supone era el rol que manejaba, tampoco termina de cuajar. Por tipo de voz es una especie de Oktavian metida a Adriano, un papel para soprano falcon.
Muy bien todos los secundarios: mucho arroz para poco pollo. Kowaljow, Bauer Kanabas, Nagy, Stier... voces de probada solvencia wagneriana. Y muy bien la joven Victoria Randem como el mensajero de la paz.
Coro y orquesta apabullantes. La acústica del Festspielhaus para las grandes escenas corales es excepcional.
¡Vaya panorama que me pintas! Yo tenía esperanzas con Schager —que casi nunca falla, y al que escuché un buen
Rienzi en el Real—, pero claro, desde aquel entonces ha ido incorporando de continuo repertorio mucho más pesado, y eso pasa su factura. Además de que, como bien has señalado, ya no es un chaval. Veremos en las próximas funciones.