Alberich el Negro escribió:
El de haber llevado el sistema tonal tradicional a su límite absoluto, facilitando así su progresiva dilución a través de la obra de los compositores posteriores (Schönberg, Segunda Escuela de Viena), que se vieron obligados a acudir a nuevas fórmulas como la atonalidad, el dodecafonismo, la insistencia en el color sonoro del impresionismo, el sistema electroacústico y otros inventos, para hacer algo que fuera distinto a lo realizado hasta entonces (no siempre mejor, claro está).
En primer lugar, Wagner no lo hizo solo. Ahí está Liszt por nombrar solo a uno. En segundo lugar, eso no significa haber llevado a la música a un callejón sin salida, ya que Debussy será un compositor impresionista pero no deja de ser tonal, aunque su tonalidad, como en el caso de Wagner, no sea funcional, pero es un paso adelante de Wagner. Por último, compositores como Sibelius o Rachmaninov demostraron que la tonalidad no había terminado con Wagner.
Alberich el Negro escribió:
Y así hasta llegar a la ruptura total entre público general y música "culta", que es lo que tenemos hoy día con buena parte del repertorio contemporáneo.
Ese es otro cliché. Nada más que ver las críticas a Monteverdi, pasando por las muchas notas de Mozart, el alcoholismo del Beethoven de la novena, al infierno de la primera sinfonía de Rachmaninov. De ahí la frase de Schoenberg:
Neue Musik ist niemals von allem Anfang an schön. Es una locura pensar que los campesinos de Burgenland se emocionaban con las sinfonías de Haydn cuando ni siquiera tenían acceso a ellas por no ser parte de la corte.
Alberich el Negro escribió:
No menos descriptivo de toda esta etapa disolutoria que ha vivido la música desde entonces ha sido la continua necesidad de idear nuevas fórmulas que parecieran ir más allá de lo que se había hecho hasta ese momento, pero que, en realidad, todo lo que tenían de más novedoso era el enorme corpus teórico de que debían rodearse para ser entendidas por el público (es decir, el famoso manual para tontos), así como la extravagancia y lo atípico de ciertas fórmulas de resolución: gritos, aullidos, aplausos, timbres, silbidos, ¿ópera? hablada... En el momento bisagra que va de la muerte de Wagner al comienzo del siglo XX, artistas como Mahler y Strauss quizá habrían sido capaces (por su inmenso talento) de haber encontrado soluciones menos disgregadoras y, a la vez, accesibles para todo el público; pero el primero falleció demasiado pronto, y el segundo prefirió volver a la tradición.
Ese es otro cliché. La novedad es el motor del arte. De lo contrario, nunca habríamos pasado del canto gregoriano. Además, denota un desconocimiento de la historia de la música. En su momento la ópera fue tan novedosa como el concierto. En cuanto a los gritos, aullidos, disonancias, nihil novum sub solis:
Janequin: La Guerre (1515).
https://www.youtube.com/watch?v=ZF-YU8VSg_YJanequin: La Chasse (1515).
https://www.youtube.com/watch?v=cxnby5kGJOwJanequin: Le chant des oiseaux (1528).
https://www.youtube.com/watch?v=ceS9-RUpzXQBanchieri; Contrappunto bestiale alla mente (1608).
https://www.youtube.com/watch?v=qhHKDPFBvCMBiber: Battalia à 10 (1673).
https://www.youtube.com/watch?v=ZYrbw1QSkasRebel: Les Élémens (1737).
https://www.youtube.com/watch?v=efpG0Ut5STcAlberich el Negro escribió:
Por cierto, hablando de todo esto, y como ya he tenido ocasión de escuchar la Cassandre de Jarrell, que mencionaba MarttiT, debo lamentar que el compositor no sintiera la necesidad de ir un poco más allá y pensara en una línea melódica para el texto que recita la actriz de esta versión, en lugar de limitarse a ofrecer un espectáculo de simple teatro con fondo musical (que, a mi entender, no es realmente ópera), por mucha intencionalidad teórica que haya en la combinación de sonidos musicales con la voz de la intérprete. Aunque lo escuchado, he de confesarlo, resulta bastante interesante.
Eso es no aceptar que la ópera también evoluciona. El título de la obra dice claramente, ópera hablada para actriz y ensamble.