Dos versiones diametralmente opuestas. Según lo veo yo:

Scotto aquí se explaya. Nos ofrece una muestra de su talento dramático - más contenido que en MET 1980 - y nos ofrece una monjita de una sinceridad de acentos apabullante. Una voz lírica y de centro bellísimo. Muy sentida y nada exagerada, lo que es de agradecer en este personaje, el cual presenta el peligro de exagerarlo en las escenas finales: No, no es esta la opción de esta artista tan imaginativa como es la Scotto. No necesita exagerar para expresar.
Horne cumple muy bien, si bien no aparece la maldad de la Ludwig con Sutherland. El "Senza mamma" de la de Savona es de los más conmovedores que uno ha escuchado, coronado con un fantástico pisnissimo marca de la casa.

Versión hiper criticada, que le quita más que le da a Dame Joan. El porqué la grabó, sin duda está en el cariño que le tenía a esta fantástica partitura pucciniana. Se ve - hay que reconocerlo - que pone toda la carne en el asador e intenta dar un retrato convincente de la monjita. El resultado es desigual. Le sale una monja madura y nos ofrece un limitado trabajo expresivo. Es de agradecer el empeño que le pone - se nota ese cuidado de la dicción - pero en un personaje repleto de versiones con sopranos más afines a este repertorio, se diluye su labor un poco.
Vocalmente infalible arriba, el problema es que su "senza mamma" es simplemente correcta y la finaliza sosteniendo la nota hasta un nivel que roza ya el desacierto.
El problema que yo le veo fundamental es el entubamiento de su registro central "questo lougo santiuuu" / "parlami amuuurrre, amuuurrre..." etc. Su emisión no es clara en toda su tesitura y en relación con la dicción, aparece las tch de los cantantes anglosajones a veces. Son pequeñas máculas que no consiguen echar por tierra su labor...para nada! pero justo es referirlas.