Amarga Navidad, de Pedro Almodóvar

Película sólo apta para conocedores del universo Almodóvar porque es, una vez más, mirarse el ombligo y darle vueltas a lo mismo. En la parte técnica la fotografía preciosista, el diseño excesivo, los colores, la música... Y en la argumental los dramas nunca desatados del todo, los diálogos que no tienen frases sino sentencias, las escenas de hospital, la fiesta en la que meto a mis amigos, las canciones de Chavela Vargas, el chiste en medio del drama... y cómo los autores se apropian de experiencias ajenas en el proceso de creación.
Todo ello muy bien engranado en un cine dentro de cine que a su vez es reflejo de la realidad del autor, pero que puede resultar estomagante porque lo hemos visto mil veces. De hecho toda la película se hace larga y pesada... hasta que llega
la escena final que pone todo en orden con un punto que no se sabe si es autocrítica o autocomplacencia.
Aitana Sánchez Gijón, tremenda ella, es la que levanta esta película. Bárbara Lennie creo que sonríe un par de veces, Victoria Luengo y Milena Smit ni una. Leonardo Sbaraglia consigue que su personaje sea odioso. Poco desarrollados pero en su sitio los papeles de Quim Gutiérrez y Patrick Criado. Y Rossy de Palma hace de ella misma en una película de Almodóvar y está genial en su breve intervención. Como curiosidad, la troupe almodovariana que suele hacer el cameo en las fiestas (Bibiana, Topacio, Rossy...) esta vez está mezclada con la nueva generación de la corte de los Javis, con Amaia, Samantha Hudson, Gutarricadelafuente, Lola Rodríguez, Alana S Portero, Omar Ayuso... ¡Y hay referencia operística!