Despinetta escribió:
Interesante tema el que introduce: "aplaudimos mucho porque nos dicen que es una estrella de la ópera, no porque me guste".
A veces he notado, en el Liceu (no es no lo haya en el Real, no me ha tocado) braveos entusiasmadísimos, apasionados.
Por ejemplo, y justamente dados, en la última "Rusalka", gran éxito.
Me quedo pensando.
Pero creo que este negocio funciona así en gran medida. Hay una serie de figuras que se suben a la cumbre y, lo esperable, es que el público las apoye ciegamente por ser quienes son. Y al que se ponga reticente le tiramos de las orejas.
En este mismo foro me acaba de suceder a mí cuando dije que Sierra, sin estar mal, no me pareció para volverse loco, a pesar de haberla visto (se me señaló porque no es una opinión digamos "popular"). Y con Flórez en estas funciones lo mismo: yo sostengo que si el tenor se llega a llamar César Bravo y es debutante, se va caliente a casa. Pero como es Flórez decimos "tiene poco volumen, pero aún así"...
Hay que ir siempre a favor de según qué corrientes, gusta y se espera que así sea. Como no lo hagas, prepárate...
Por supuesto que el público que va a ver a según qué figuras sabe que van a triunfar, va a pasárselo bien y va a contribuir al triunfo.