Tah es titular en el Leverkusen con Xabi Alonso, y ha jugado 35 partidos con la seleccíon alemana.

No sí si Heidi conocerá a Tah, pero desde luego mi amigo el Tato, sí que lo conoce.
El Madrid tiene que hacer una inversión importante para ser competitivos. No queda otra, al menos a corto plazo. Y dado que no cesan las alabanzas y panegíricos a la gran gestión del nuevo Estadio, que se justificó, no lo olvidemos, precisamente para poder competir con jeques, millonarios, club Estado y demás, es de suponer que tenemos el riñón bien forrado. Y si no es así, y lo único que podemos contar en la caja fuerte son telarañas, pues que se diga claramente, y entonces sabremos todos a que atenernos.
El que nos ha mojado las orejas esta temporada, es el arruinado Barça. Nos ha dado sopas con ondas. Cuatro partidos, cuatro derrotas, alguna verdaderamente humillante. Si han podido hacer esto con dos perras gordas, un montón de deudas y "creatividad" financiera... ¿qué no podrá hacer el rico y poderoso Real Madrid?. Señores, despierten. Hay que dejar el blablabla, los aficionados del Real Madrid y su directiva tienen que dejar de mirarse el ombligo y salir a ver la realidad de lo ocurrido. Y lo que puede ocurrir la temporada que viene.
Tenemos el ejemplo de Yoro y Huijsen, bien recentito. No tengo claro si Yoro era el fichaje ideal, todavía es pronto para saberlo, pero el Madrid estaba convencido de que sí. Y se lo quitó no un club Estado, el Manchester United, pagando lo que valía el jugador, el precio de mercado. Ahora se duda con Huijsen, no por la calidad del chaval ni su proyección, por cuatro perras y media. Y al final, se lo llevará el United, o el que sea. Suma y sigue. Tampoco se puede conseguir el fichaje de un central con experiencia que acaba contrato como Tah, prefiere al Bayern, que le suelta más pasta. Y Zubimendi se va al Arsenal. Y...
La gestión de la plantilla esta temporada ha sido un desastre. Para mí la única disculpa posible es que estemos a dos velas, y no podamos gastar ni un chavo. De nuevo, si es así que se diga y se ponga la realidad del club sobre la mesa. Si no, a fichar, como hizo en el pasado el propio Pérez, y en más de una ocasión.