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En la final del viernes, Gloria Jieun Choi fue la última en cantar y deshizo todas las quinielas previas: cantó el aria de la luna de Rusalka con un sentido, una voz y una expresividad grandísimas. Pero es que luego hizo la escena completa Il dì della vittoria ... Vieni, t'afretta... Or tutti sorgete... con una voz portentosa. La lectura de la carta tuvo un dinamismo y una fuerza inusitados, un Ambizioso spirto de libro y tanto el aria como la cabaletta impecables, sin trampas ni engolamientos. Se llevó la ovación de la tarde y el premio final, justamente.
Hasta el momento, había destacado más Sara Cortolezzis, con una aria de I masnadieri y una excelente escena final de Roberto Devereux. Ganó el premio del público a la mejor cantante, pero ningún otro premio, sorprendentemente: supongo que muchos de los que podía optar iban a parar a la coreana ganadora, pero yo le hubiera dado un segundo o tercer premio. Además, arriesgó, como Jieun Choi: el resto de sopranos iban más por el repertorio post-verdiano o Massenet, aparte de algún Mozart. No es que sea fácil, pero se ahorran muchos problemas. Otra estadounidense, Maria Vasilevskaya, hizo una buena Fors'é lui/Sempre libera y una aria de Schneguroschka pero tampoco ganó nada.
Los tenores... no me entusiasmaron: fuera de Igor Zhuravskij, que cantó unas buenas Un aura amorosa y Dei miei bollenti spiriti, pero es una voz hermosa pero como tantas otras. Tanto Robert Lewis como Michael Butler coincidieron con Tombe degl'avi miei pero... para mí, tienen voces demasiado graves para ese papel o para del del Roméo de Gounod que cantó el último. No son para papeles tan líricos y no sé si eso puede hacer que su prestación no sea la mejor. En cambio, este Butler ganó uno de los premios menores.
En cambio la cosecha de barítonos era relevante: Mihai Damian ha ganado el segundo premio y el del público al mejor cantante masculino y, realmente, hizo un Eri tu muy bueno, además de una escena de Gianni Schicchi muy bien resuelta y expresiva. Yo hubiera dado el segundo premio a un barítono coreano que sólo ganó un contrato para cantar en Perelada, junto a su paisana ganadora: tiene una voz espectacular, oscura y homogénea y, además, canta muy bien, con un excelente legato y dicción. Como un Ekhbat pero más... cantabile y con más expresividad. Cantó Vision fugitive... d'Hérodiade y un Nemico della patria de impresión. Matteo Mancini, altísimo, hizo un muy buen Largo al factotum i un tal Liam Karai, británico, no estuvo nada mal.
Vamos que de los 17 finalistas, para mi gusto, no han pasado todos los mejores (no acabé de entender el tercer o cuarto puestos del concurso, la verdad) pero el nivel, quitando a los tenores (menos uno, de cuatro en total), era alto: de las seis sopranos, cuatro al menos podrían hacer una carrera más que interesante, la única mezzosoprano cantó muy bien aunque tiene un gusto nefasto para vestir, y los cuatro barítonos y los dos bajo-barítonos... por lo menos cuatro también eran excelentes y dos sobresalientes. No he oído el concierto final, pero en la final del viernes, realmente, se pudo disfrutar de voces de calidad.
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