Yllanes escribió:
Gurnemanz escribió:
No lo sé. Pero, ¿un estreno de Adriana en platea por 600 y picos es serio? Ni que hubiera vuelto Caballé.
Los estrenos van aparte. En mi opinión, que cobren una candidad obscena en ellos perjudica solo mínimamente al aficionado (que tiene otros días para ir y es mejor asistir cuando va más rodada la cosa) y, si hay quien lo pague, bien está.
Sobre el otro tema lo podemos resumir de la siguiente manera: la subvención pública que recibe la Staatsoper es el triple de lo que recibe el Real. En 2023/2024, el Real ha tenido 120 funciones solo de ópera y 450 espectáculos en total. Es decir, no hay días en el año para que en Viena haya el triple de funciones y por lo tanto también reciben más subvención por función (aparte, como digo, de la economía de escala que supone ser un teatro de repertorio).
El problema principal del Real en realidad es que haya tantas localidades de mala visibilidad, pero eso no tiene arreglo.
Francamente, comparar la pobrísima programación que ofrece el real (en cuanto a cantidad) con la de Viena, y no digamos ya con la de parís o Londres, resulta ridículo. ¿450 espectáculos? Por favor, no me incluya usted las incontables cosas que se hacen de flamenco y demás en lo que antes era la cafetería/restaurante, o muchas otras "funciones" que no se corresponden para nada con lo que estamos hablando y comparando. eso sin contra que últimamente parece (por programación) casi más ujn Auditorio de conciertos que un teatro de ópera. Eso un teatro con capacidad para tener unas cuantas escenografías diferentes montadas simultáneamente, con un escenario en el acbe el edificio de Telefónica y una maquinaria escénica totalmente al día y de primerísimo nivel. La capacidad técnica está lejos de ser el problema.
¿Teatros de repertorio? sí, y si eso sirve para que más público pueda disfrutar a mejor precio de buenos títulos (con buenos repartos además, porque no es que los repartos de Viena o París sean un desastre precisamente), bienvenido sea. París, al menos, no obliga a sus abonados a volver a ver esas "óperas de repertorio" si no quieren...en el Real ya hemos tenido los abonados que sufrir más de una vez la repetición de producciones como la (para mí) espantosa de Aida, entre otras. Sin absolutamente ninguna flexibilidad en los abonos.
Ni me parece mal que haya una función de estrenos "de gala" a mayor precio, ni que los responsables del teatro tengan sueldos competitivos. Le diría que ni siquiera critico que la programación sea menos extensa si los medios no permiten otra cosa. Pero lo que sí critico y mucho es el sistemático desprecio al cliente, la insoportable arrogancia d ela que hacen gala, y el que presuman de lo que no son o de tener una programación que no tienen. O que se dediquen poco menos que a presumir de lo asequibles que son las entradas; el rostro pétreo de esa publicidad es sencillamente alucinante. Las comparaciones son odiosas