Rubini escribió:
Señor Bonisolliano, nos puede regalar sus impresiones sobre el Ernani de doña Joan, que por algo estuvo guardado en las bodegas de la Decca y finalmente salió a la luz.
Otro pecado de cierre de carrera dirán algunos, junto a la Rodelinda de Haendel de por esos años.
Pavarotti no está mal, pero no se compara con su debut en esa ópera en el MET de años antes.
Acotar que hay testimonio sonoro de dos Adrianas en directo con doña Joan, de San Diego y Sidney, por lo que conocía el papel, antes de grabarlo, no siendo solo un producto discográfico en lo que a ella atañe.

Hola, señor Rubini. De momento he desempolvado de la compactoteca esta grabación de 1988 - la última de una ópera integral - de Dame Joan Sutherland. Nunca he escuchado "Ernani" de Verdi, puesto que el primer Verdi, salvo excepciones, nunca me ha cautivado mucho. Fernando Fraga no critica mucho a la Elvira de Sutherland, a pesar de estar hecha la grabación en 1987.
¿Sabía usted que Sutherland tonteó un tiempo con la idea de cantar
"Gioconda"? Menos mal que no lo hizo.
Siempre Bonynge aporta algo, y en este caso nos ofrece una versión absolutamente completa de esta ópera, añadiendo la parte del acto III que siempre se omite, desde "eccolo qua" hasta el "giova del conde di Sassonia" dicho por la princesa. En estos fragmentos el Príncipe con la princesa y el abate hablan de un veneno que han agenciado.
Carl Tunner tenía razón en que éste no es un repertorio afín ella - no es casualidad que fuera el único verismo (y de salón, ojo) que cantara y que lo hiciera al final de su carrera - , pero en relación con la
"Anna Bolena" aquí la voz no está tan exigida y las fisuras que pudiera presentar la voz en la grabación de la desdichada adúltera - la esposa legítima siempre fue Catalina de Aragón - no aparecen aquí de modo tan manifiesto. Sutherland nunca intentaba dar el paso más grande que su zancada, o dicho de otro modo: no iba de lo que no era y por eso, nunca veríamos a la australiana desgañitarse con gritos, aspavientos y excesos vacuos expresivos...y de mal gusto. Aquí está el papel muy bien cantando pero - ciertamente - le falta lo que se le puede pedir a una Adriana, como es drama. Muy finamente cantada, doliente aunque austera en detalles expresivos ( y los hay, ojo. A mi me gusta cómo declama en el "Giusto cel" ) Una Adriana diferente, un capricho de vejez pero NUNCA la chapuza canora.
Lo siento Juana, lo he intentado
El resto, fantástico, desde un juvenil Nucci hasta un maduro Bergonzi, que le daba lecciones aún en ese año, a otros tenores más jóvenes en esos años ochenta. Cleopatra Ciurca: la más floja del trío.