Rubini escribió:
Cada vez que Ud. comentaba esa grabación, siempre ha señalado que tengo en los altares esa grabación de Bonisolli.
La de Carlo Bergonzi, es un acercamiento distinto y de igual manera válido y superlativo, al igual el resto de compañeros de reparto.
Una ópera para la que deberían haber más grabaciones oficiales, pero no fue así.
A destacar la pionero de 1951 con el tenor Ralph Lambert y el live con Gianni Raimondi
Usted:
"Cada vez que Ud. comentaba esa grabación, siempre ha señalado que tengo en los altares esa grabación de Bonisolli" Querrá decir que
"siempre HE señalado que tengo en los altares..."Desde luego, siempre que pienso en Verdi y Dame Joan Sutherland, pienso en Gilda y en Amalia, como los dos personajes que mejor se acoplan a sus características vocales y a sus parcas dotes interpretativas, puesto que los caracteres de Gilda y Amalia no es que sean de gran complejidad, siendo dos personajes más bien pasivos víctimas de un entorno hostil. Nunca me acabó de convencer su labor como Leonora - por supuesto, ni como Desdémona - y como Violetta Valery, ya que sobre todo esta última, es un personaje que la sobrepasa dramáticamente. En Amalia cumple sobradamente con todas las exigencias del papel: unos agudos aún perfectos, unos trinos de ensueño, filigranas a placer y una dicción más cuidada de lo que se puede pensar y con una caracterización suficiente. Éste y Gilda eran "sus" personajes verdianos, por encima de los demás. Claro que yo no sé como sería la voz de la Lind, pero creo Sutherland con esa técnica y con esa voz más robusta que tiene en los años ochenta, puede con los concertantes además de sobresalir en los aspectos en los que la Lind sobresalía...creo.
Bonynge, que conocía perfectamente la voz y posibilidades de su mujer, creo hizo bien en elegir a su esposa para grabar la Amalia. Por cierto, señor Rubini, no sabia que tenía en los altares esta grabación: me congratulo, ya que están todos soberbios y Manuguerra se despide de su papel, con una intervención de reclinatorio.
Gran versión ésta ¿cierto, señor Rubini?
saludos.