
ESCUCHANDO HOY A ESTAS DOS GRANDES NORMAS:
Siempre he considerado que la rival - si en el arte lo hay. Entended esta expresión - de Sutherland es Sills, por repertorio y por características vocales (lo mismo que PARA Mí, la comparación que hay que hacerse es entre Freni y Tebaldi - por repertorio fundamentalmente - antes que entre Tebaldi y Callas, puesto que son noche y día)
El tema es que Enrico di Giuseppe y Plischka los prefiero a John Alexander y a Richard Cross y por otro lado, es más "romántica" la dirección de Levine que la de Bonynge (más sentida la del americano, más atenta al drama, a pesar de un "casta diva" desesperadamente lento y una "caída en la tensión dramática" al final de la ópera, cuando cantan:
"Io più non chiedo. Io son felice.
Ah! Più non chiedo, ah, no
Contenta il rogo io ascenderò!"Verret no es tan buena belcantista como Horne, aunque la voz de Verret es más fastuosa, más bella tímbricamente hablando - a la Horne siempre le he visto la voz madura - más carnosa y sensual. Entre Sills y Sutherland es donde está el tema - la madre del cordero -, ya que si bien vocalmente Sutherland es más contundente en el registro agudo (atención cómo corona el "Già mi pasco ne' tuoi sguardi") Sills tiene una dicción italiana más mucho más clara y compone un personaje reconocible en sus diferentes facetas. La de Sills tiene "pathos" la de Dame Joan: 0,00, llegando a aburrirnos, aunque no tanto en la versión de 1984 con Pavarotti, Caballé y Ramey.
Está todo muy igualado, pienso yo, aunque el problema de la versión de Sills es que - como he comentado en otra ocasión - tímbricamente NO es Norma y con ésto ya está todo dicho. Una versión que hay que conocer y un desempeño de la protagonista estupendo vocalmente, cuajada perfectamente como personaje, pero....¡ay! le falta lo esencial para ser Norma: el color tímbrico y una voz de más enjundia: unas Normas muy interesantes y por momentos y en distintos aspectos deslumbrantes o emocionantes.