
La escucha recientemente en este foro de "Carmen" me ha animado a desempolvar esta versión ya antigua:
Por una vez me ha entusiasmado el personaje de Escamillo. Claro, tiene que ser en la voz de José Van Dam, el cual no solo es un torero chulesco y festivo, sino que es amante sincero. Interpreta su papel como pocos y con una dicción francesa de manual, cosa que se agradece, sobre todo después de - también con su atractivo - Raimondi y Estes. La Carmen de la Verret, para este que escribe, es una de las mejor cantadas que he escuchado en toda mi vida como aficionado a estas cuestiones. Una voz que desde la punta a la base tiene un dominio absolutamente absoluto de su partitura. Mezzo-soprano, soprano a medias o soprano falcón, creo que por características vocales es un papel que le viene como anillo al dedo. La interpretación: impresionante, con una concepción nítida, clara de su personaje, con una progresión, con una construcción muy creíbles desde los recitativos y desde las partes solistas, servidas como pocas. Dicción fantástica.
Una obra para lucimiento de una mezzo que se precie, a pesar de las buenas aportaciones de De los Ángeles, Leonytine Price o de Callas. Sopranos que o bien ni la cantaron es escena o lo hicieron tarde y en puntuales ocasiones, como De los Ángeles - Fernando Fraga, desde luego, la pone como primera opción a la catalana -
El Domingo pre-otelliano: fantástico en su centro vocal, hermosísimo y netamente meridional. Una dicción francesa de chulapo, basta, masacrando esta bella lengua - como el francés de Kraus ...ninguno - pero vivo y con una gran capacidad para trasmitir, para penetrar. Un cantante que parece aquí que tiene la impostación en la nuca: atrás, atrás....muy atrás, con lo que dificulta el uso de sus reguladores, siendo, como se dijo aquí un forero: El Eterno Mezzoforte. NO es un tenor exquisito, de claroscuros, pero sí de impacto en teatro y de gran presencia vocal.
Te Kanawa con preciosa voz, sosita, pudibunda: excelente Micaela.
La voz de las cantantes de color las encuentro fascinantes en este papel. La sustuosidad de su timbre, ese "no sé qué" de exótico, de sensualidad que por natura parecen tener en su garganta, hace que partan ya con ventaja frente a las de rostro pálido.............es mi opinión al menos.