lord cacahuete escribió:
La pujanza actual de los contratenores hay que entenderla en el contexto del descubrimiento de la ópera barroca (y de la música barroca en general) que es una de las cosas más importantes que han sucedido en el mundo de la lírica en las últimas décadas. Piensen ustedes que Ariodante, por ejemplo, desde su estreno en 1734 no se volvió a representar hasta la década de 1970, de modo que estamos ante un verdadero estreno en el siglo XX de un título que nadie había escuchado en los últimos 250 años.
Este nuevo estreno o reestreno de la ópera barroca (y su masiva y entusiasta aceptación por el público) es un tema digno de meditación. Mi tesis es que la ópera como género no ha conseguido proyectarse más allá de 1945 (los títulos estrenados después de esta fecha son pocos y de desigual aceptación). Ante esta resistencia, la ópera se ha desarrollado hacia el pasado, y ahora estrenamos (uso la palabra con toda la intención) títulos de Monteverdi, de Cavalli, de Vivaldi, de Lully, de Rameau, suma y sigue. Dejo el tema simplemente apuntado, que no puede despacharse en cuatro líneas.
Pues bien, como Handel compuso JC en Egipto para un alto castrado (Senesino) surge el problema de "señores ¿quién se encarga de la parte de César?" Hay dos opciones: Una mezzo (¡que llamen a Janet Baker) o un contratenor (Qué venga Andreas Scholl!). Ya sé que el Sr. Scholl no es físicamente igual que Senesino, todos sabemos lo que es la voz de pecho y la voz de cabeza, etc, etc, pero lo importante es que el contratenor canta lo que cantaba Senesino y que al público le convence, llena los teatros y la ópera barroca renace.
Los contratenores hacen algo que no hubieran podido hacer ni Kraus, ni Caruso, ni Pavarotti: cantar la parte de Julio César. Por eso son los sucesores (artísticos) de Senesino y Farinelli, mientras que Juan Diego Flórez no lo es.
Yo lo que he dicho, damas y caballeros, es que los contratenores actuales son los sucesores de los cantantes masculinos castrados del S. XVIII. No digo que sean lo mismo, digo que son sus Ya sé que no son lo mismo Voz de pecho y voz de cabeza
¿Qué cree que se gana realmente al cambiar a una Janet Baker o una Marilyn Horne (o, a día de hoy, una Ewa Podlés, una Daniela Barcellona o una Ann Hallenberg) por un contratenor? Honestamente (y puesto que los contratenores NO son lo mismo que los castrati) yo SIEMPRE preferiré una BUENA mezzosoprano a un contratenor mediocre (el 80% de ellos lo son...).