G. F. Händel – Rodelinda, regina de' longobardi (Glyndebourne, 1998).
Anna Caterina Antonacci (Rodelinda), Andreas Scholl (Bertarido), Kurt Streit (Grimoaldo), Umberto Chiummo (Garibaldo), Louise Winter (Eduige), Artur Stefanowicz (Unulfo).
Orchestra of the Age of Enlightenment. Dir. William Christie.
Dir. Esc.: Jean-Marie Villegier.
A ver si me animaba para viajar a Madrid esta temporada, pero no será con esta ópera. Y eso que las melodías de Händel vuelan alto en algunos momentos (el dúo final del segundo acto, las arias de despedida de los tres protagonistas…), pero el mecanicismo de este tipo de obras puede conmigo: cuando la situación pide que la cantante siga en escena tiene que salir para que entre el tenor, si se va preparando un clímax amoroso “toca” el
aria di collera, aquí la remataría un buen concertante pero hay que dejarlo para el final,
il primo uomo debe terminar con un canto triunfal aunque sea al tirano arrepentido y así todo. Que ya se que esto es así, solo comparto con ustedes mi impotencia, que para eso digo yo que también está el foro.
La versión tampoco tiene la culpa. Christie dirige con precisión y cuidado en los detalles a una Orquesta del Siglo de las Luces algo falta de nervio, pero con un sonido más denso y colorido que el de Les Arts Florissants. El trío protagonista es más que digno. Andreas Scholl, muy cómodo en un papel cuya única aria di bravura es casi una ironía, me ha convencido más que en otras ocasiones (sobresaliente su
Dove sei). Kurt Streit, con algún apurillo más, es un tenor bastante apto para este repertorio. Y aunque su arranque no sea de una afinación impecable y la coloratura tampoco esté delineada con la pulcritud de Scholl, Anna Caterina Antonacci nos deja frases de una expresividad fuera del alcance del resto del reparto. También hay algún lunar como el contratenor Artur Stefanowicz, solo para incondicionales de la cuerda.
La puesta en escena recuerda una película muda de intrigas centroeuropeas. No aporta nada a la obra e incluye un par de momentos cómicos que chirrían bastante.