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Con mucha expectativa, acudí anoche (sábado 9 de abril) al Parsifal que se está representando estos días en Madrid. La función fue disfrutable, con un nivel general alto, pero tampoco "inolvidable".
Por partes:
- Dirección musical muy matizada de Semyon Bychkov, cuidando muchísimo el equilibrio de las distintas voces orquestales que tanta importancia tienen en esta deslumbrante partitura. Tiempos quizás un poco distendidos (eso es cuestión de gustos, claro), y en algún momento--muy puntual--alguna exageración en las dinámicas. En cualquier caso, una interpretación de gran nivel (si bien no me deslumbró tanto como la Elektra de este mismo director de hace un par de temporadas). La orquesta estuvo muy bien en todas sus secciones. ¡Bravi!
- Producción inteligente de Claus Guth, logrando simultáneamente ser fiel (en gran medida) al libreto y también trasmitir el Konzept (que yo interpreto como Parsifal siendo una obra profética de los acontecimientos en Alemania tras la 1ª guerra mundial). Excelente dirección de actores (salvo la innecesaria distracción que representa Parsifal "actuando" en flashback durante el Ich sah das Kind de Kundry), y muy cuidada iluminación. El decorado giratorio de Christian Schmidt impresiona al principio, pero luego resulta monótono. Y esto para mi es el punto débil de esta producción: Parsifal es una obra que se puede interpretar a muchísmos niveles, pero que en mi opinión requiere que el director de escena aproveche toda la riqueza que ofrecen el libreto y la música. La producción de Guth me parece en ese sentido "unidimensional", y los contrastes entre la naturaleza y el templo del Grial (tan importantes en el 3º acto, sobre todo) no se explotan, y el Encanto del Viernes Santo estuvo particularmente ausente de poesía. Asimismo, el jardín de Klingsor no era tal, y era poco seductor (si bien muy logrado el ambiente de "fin de fiesta" decadente que se nos presenta). Pero, en cualquier caso, un acercamiento no desprovisto de interés y bien llevado a cabo .
- Vocal e interpretativamente, la gran triunfadora de la noche fue Anja Kampe. La suya fue una Kundry de altísimo nivel (de hecho, de entrada no hubiese esperado que el rol le fuese tan bien). En todo momento mostró una línea de canto bella, el agudo controlado (habrá mejorado desde las primeas funciones, porque una tendencia al grito que se ha comentado ha desparecido). Además, magistralmente lograda la diferenciación entre la Kundry penitente y la seductora. Realmente fantástica. Detlef Roth (que ya me había causado una grata impresión como Amfortas en Bayreuth en el 2012) empezó quizás un poco titubeante, pero sus "Erbarmen!" ya estuvieron sobrecogedores , y estuvo grande en el tercer acto. El suyo es un Amfortas líriico, pero que sabe trasmitir el dolor del personaje, y está muy atento a las palabras. El público se lo reconoció con una cálida ovación. Muy bien también el Gurnemanz del siempre estimable Franz-Josef Selig, y el Titurel de Ante Jerkunica en su breve cometido. A mucho menor nivel el Klingsor de Evegeny Nikitin (plano, falto de garra y de volumen) y, lamentablemente, el protagonista de Christian Eisner. Monocorde, con pobre presencia escénica (y estoy siendo generoso) , daba a impresión de ser ajeno a todo el progerso psicológico del personaje. En su canto no hay nada que perturbe en exceso, pero tampoco nada que alabar en particular. Las notas están ahí, pero poco más. A mi me pareció simplemente soso. Las muchachas-flor, los comprimarios y los coros a buen nivel (si bien estos últimos deberían ser un poco más nutridos en esta obra).
Cálidos (pero no demasiado largos) aplausos para todo el elenco, y no escuché ningún abucheo.
Saludos,
_________________ Ritter
« Hannibal de Bréauté, mort ! Antoine de Mouchy, mort ! Charles Swann, mort ! Adalbert de Montmorency, mort ! ... »
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