concertante escribió:
Volviendo al opio del pueblo , que diría García Márquez.
Lo del famoso gol de penalti , en presunto homenaje a Cruyff, me parece una falta de respeto al rival.
Si esto lo hacen Cristiano y James , les estarían dando palos hasta decir basta .
Es lo que tiene pertenecer a la minoría privelegiada que es inmune a todo.
La opinión sobre estas cosas siempre va del blanco al negro sin solución de continuidad y sin recurrir a gris alguno. Y probablemente la línea entre la obra de arte y la falta de respeto es muy tenue. A mi tienden a gustarme estas genialidades en las que el artista se lo juega todo entre la gloria y el ridículo; pero un poco de imaginación en el fútbol no viene mal, recordemos si no, cuando Sergio Ramos se lo jugó todo tirando un penalty a lo Panenka. Una cosa es eso y otra muy distinta aquellos entrenadores yugoslavos que pedían tiempo muerto faltando 40 segundos e iban ganando de 20.
Santi Segurola da hoy en Marca nueve razones para defender el penalty de Messi y Suarez que me convencen bastante; aunque también me convence la Crítica de Amalio Moratalla quien dice que está muy bien, pero que molaría más si fuese algo original. Las razones de Segurola son:
1. La combinación Messi-Luis Suárez es legítima. Es un recurso que no vulnera ninguna norma del reglamento.
2. La infrecuencia de la jugada no la convierte en ofensiva La convierte en imaginativa.
3. Al fútbol le conviene abrir cualquier rendija a la creatividad. Así ha avanzado hasta erigirse en el gran espectáculo de nuestro tiempo. Si sólo se permitiera lo rutinario, el fútbol sería más aburrido y sieso.
4. La acción supone la celebración de lo sorprendente. Transforma un domingo cualquiera en un domingo inolvidable. Con el tiempo se escuchará el famoso "yo estuve allí".
5. No tiene sentido celebrar la espectacularidad de la NBA y de jugadores como Stephen Curry o Jordan, o de los fakes en la NFL, y no hacerlo en el fútbol.
6. El fútbol es esencialmente un juego Y parte fundamental del juego siempre es el engaño.
7. La jugada exige precisión y destreza. No es una acción sencilla. Robert Pires y Henry la convirtieron en una chapuza en un Arsenal-Manchester City.
8. Porque al fútbol le fascina lo impensable: el escorpión de Higuita en Wembley o el políticamente incorrecto taconazo de Guti a Benzema en Riazor. No hicieron lo razonable. Eligieron la magia y su riesgo.
9. Si una afición disfruta de la máxima creatividad es la del Celta y sus maravillosos engañadores: Nolito, Orellana y Aspas.