Supermaño escribió:
Creo que ya lo hemos comentado otras veces. Se sanciona dos veces un mismo hecho (la falta que impide una ocasión manifiesta de gol); en cambio, si la falta que impide el gol es fuera del área solo se aplica la tarjeta roja, que es la menos pertinente de las dos sanciones. La tarjeta roja está pensada para castigar el juego violento y las dos sanciones solo deberían aplicarse cuando se dieran las dos situaciones al mismo tiempo.
Creo que se está haciendo Usted un lío. Toda infracción señalada en el terreno de juego está sujeta a dos tipos de valoraciones y por tanto de sanciones: técnica (es decir si es tiro libre directo o indirecto) y disciplinaria (si es merecedora de tarjeta y de que color). Y dentro de esto puede haber sanción técnica y disciplinaria (una falta sancionada también con tarjeta), sólo técnica (se pita falta pero no se muestra tarjeta) o sólo disciplinaria (no se señala falta, pero se amonesta o expulsa); esta última es menos habitual pero es fácil de entender, una falta cometida con el juego parado nunca puede ser sancionada con tiro libre pero el jugador si puede ser amonestado o expulsado. Hasta ahí lo que se recoge en la Regla XII y depende del árbitro. A mayores los reglamentos de competición consideran los partidos de suspensión.
Acciones sancionadas con "triple castigo" hay muchas, por ejemplo un jugador expulsado por hacer una falta, digamos, con conducta violenta. El debate en torno al famoso "penalty y expulsión" surge por que se está discutiendo si no es castigo excesivo (penalty+expulsión+partido de sanción) a una jugada que, como la de ayer, no conlleva una conducta especialmente violenta o antideportiva, sino que es un lance más del juego. Recuerdo que cuando se cambió la regla se hizo para favorecer el juego de ataque y cortar o al menos dificultad las malas artes de los defensas, si ha servido para este cometido o no creo que es difícil de valorar, pero creo que mal del todo no ha funcionado.
Yo si creo que el triple castigo es excesivo, como mínimo pienso que una jugada como la de ayer no debería implicar partido de suspensión y quizás debería contar sólo como tarjeta amarilla. Quitar la expulsión quizás podría dar alas a los defensas para cortar de forma expeditiva jugadas de ataque. Lo que está claro es que en muchos casos no es una jugada fácil para el árbitro. Por ejemplo la expulsión de ayer de Iraizoz no se puede decir que sea injusta, pero está en el límite. Creo que el IFAB va a discutir cambios a esta jugada en su reunión de este año.
Y esa es otra curiosidad, las Reglas del Juego no las cambia la FIFA sino el IFAB (International Football Association Board) una entidad muy antigua financiada hoy por la FIFA, pero donde esta comparte el poder de decisión de las reglas con las 4 federaciones británicas. Estas tienen un voto cada una y la FIFA 4 votos, pero para hacer un cambio en el reglamento se necesitan al menos 6 votos a favor. Es una entidad poco política pues su única función es la de controlar las reglas. Pero para quien crea que los 4 votos le dan a la FIFA el poder absoluto, debería saber que las relaciones entre Zurich y las federaciones británicas en los últimos años no han sido las mejores. De hecho la actual crisis de la FIFA surge cuando Blatter y cía se ríen de los anglosajones prometiéndoles los Mundiales de 2018 y 2011 a Inglaterra y USA y luego "cagándolos", por lo que deciden dar un golpe de mano y hacerse con el negocio. Curiosamente los negocios del fútbol mundial nunca han estado gestionados por las grandes empresas de marketing con base en NYC o Londres (IMG, Octagon,...) sino que han estado siempre controlados siempre por empresas de capital francés, alemán y japonés (ISL, Infront, Team, Dentsu,...). Al final todo se reduce a dinero.