
Tardó mes y pico en llegarme de jpc, pero ya he podido escucharla completa.

Función neoyorquina del 25 de enero de 1958. La Forza del Destino fue una ópera habitual en el Met a mediados del siglo pasado. Se conservan grabaciones de 1952, 1954 y 1956 (las tres con dirección de Fritz Stiedry) y la famosa de Schippers de 1960. Ésta de 1958 -también dirigida por Stiedry- tiene la desventaja de una calidad sonora bastante inferior a las citadas. Además, como era frecuente por aquellos años, la partitura tiene bastantes cortes -toda la escena primera del acto segundo y faltan fragmentos del acto tercero, de hecho Preziosilla se queda sin arias, qué pena...

- y caprichos varios, como la tradición de situar la obertura entre el primer y segundo acto y la colocación del dúo "Ne gustare m'è dato" al final del tercero. Así que al final queda un popurrí algo lioso.
La protagonista es Zinka Milanov, soprano habitual en el Met desde los años 30 y que en 1958 va cuesta abajo y sin frenos (siguió cantando esta ópera hasta marzo de 1962 y, según parece, se conservan fragmentos de su última función, acompañada de Bergonzi y Sereni). Su Leonora suena bastante envejecida y borrosa: a la voz le falta tersura en los momentos elegíacos y resulta algo estridente en los de carácter, con agudos que rozan el grito en ocasiones. Su aria del primer acto pasa sin pena ni gloria y quizás lo peor llega en el segundo, con un "Madre pietosa Vergine" brutote y fallido, además de abreviado (faltan dos repeticiones del tema ése tan bonito, en el tramo final del aria). La cosa mejora un poco después en el dúo con el Padre Guardiano y en un bello "La vergine degli angeli". A pesar de todos los pesares y con la voz medio rota -los graves más extremos no se sabe dónde están apoyados-, su Leonora conmueve en muchos momentos y aún regala frases y sonidos de gran diva venida a menos.
Don Alvaro es mi admirado Flaviano Labò, quien había debutado en el Met un par de meses antes, con este papel. Sin una voz tan dotada como la de sus colegas Tucker y Corelli ni un fraseo tan pulcro como el de Bergonzi, saca adelante el rol gracias a una técnica solida y a una implicación que trata de disimular las limitaciones de su instrumento en los extremos de la tesitura. Aunque en ocasiones su canto cae en cierta inercia efusiva, tiene frases de muy buena factura gracias a su dominio del canto legato, a veces acompañado de arrebatos de magnífico fiato, marca de la casa. Creo que tiene más virtudes que defectos, aunque me parece que está más suelto y cómodo en su grabación con Ottavio Ziino (Fidenza, 1961). No he encontrado su Forza con Fausto Cleva (con Cappuccilli y Parutto en Parma, 1963) ni la de Hamburgo (1970) con Nino Sanzogno, ¿alguien las conoce?
Carlo es un personaje menos rico y complejo (psicológicamente) que otros de Verdi. Aún así, hay barítonos -Taddei, Tagliabue, Cappuccilli...- que no lo han cantado como si fuera un orco y que han tenido en cuenta las dudas y piedad que tiene el personaje en algunos momentos. Mario Sereni -a quien también admiro- va un poco en está línea, aunque los resultados no siempre son buenos. La voz es atractiva y sonora en todos los registros, si bien en el acceso al agudo se perciben en ocasiones ciertas veladuras e incomodidades. Se esfuerza en matizar el personaje, pero el canto a veces es brutote, sobre todo en los pasajes ornamentados, que suele resolver a las bravas. Un fiato algo corto también le impide moldear adecuadamente algunas largas frases verdianas. Pese a los defectos, un muy estimable Carlo.
Cesare Siepi, con su cavernosa voz, canta un Padre Guardiano muy poderoso. Sus intervenciones en el acto segundo y el cuarto son de lo mejor de la noche. Más allá de algunos sonidos con cierto atractivo, Fernando Corena (Melitone) resulta poco interesante y ofrece lo que suele ser habitual en él: canto bufonesco, afinación dudosa y engolamientos varios. El resto de cantantes pasa sin pena ni gloria, aunque me gustaría destacar a otra "veterana" del Met que ni se menciona en la escasa información que incluye esta edición del sello Bongiovanni: Thelma Votipka (Curra), quien ya cantaba en el Met en la época de Tibbett, Kiepura y compañía. La dirección de Fritz Stiedry es elegante, aunque algo impersonal. En ocasiones pierde fuelle y decepciona: es el caso del dúo del acto IV Alvaro-Carlo, falto de tensión y hasta aburrido en algunos momentos (una pena porque ambos cantantes están, en general, bien aquí). También hay puntuales desajustes con los cantantes -que derivan en cierto caos- como el citado dúo o el de Leonora-Don Alvaro del acto I. En resumen, aunque no sea la mejor Forza del mundo, una función muy disfrutable salpicada de momentos notables. Por si alguien tiene interés, enlazo unos cuantos fragmentos que ilustran bien las virtudes -y defectos- de la interpretación:
Acto II:
"Chi mi cerca?... Più tranquila l' alma sento"."È fermo il voto?...Sull'alba il piede all'eremo...Il Santo nome di Dio Signore...Il santo speco...La vergine degli angeli".Acto III:
"La vita è inferno all' infelice... O tu che in seno agli angeli"."Solenne in quest' ora"."Morir, tremenda cosa... Urna fatale"."Ne gustare m'è dato".Acto IV:
"Invano Alvaro ti celasti... Le minacce, i fieri accenti"."Pace, mio Dio"."Io muoio! Confessione... Non imprecare, umiliati".