Ángel de fuego escribió:
gakugeki escribió:
Escritor notable.
Ya que estamos en un foro de ópera, recomiendo "El Gran Teatro", que tiene lugar durante una prepresentación de Parsifal en el Colón de Buenos Aires, y es una novela no muy larga y con mucho humor. Aunque se trata de un escritor muy frío y estilizado, que no a todos gusta. Los cuentos que tienen lugar en el Museo del Prado (creo que se llaman algo así como "un novelista en el museo del Prado") son también muy agradables.
Sin embargo, me avergüenza reconocer que no he leído sus novelones casi inmensos (de tamaño). A ver qué piensa Ángel de fuego (si se anima a leer alguno).
Después de "Misteriosa Buenos Aires" le tocó el turno a "Sergio", novela breve (unas 240 páginas). Sobretodo el inicio es muy divertido, mordaz y provocador, luego aparece el asunto principal: la historia de amor entre dos muchachos, tema provocador para la época en que se escribió la novela. El final me gustó menos, por forzado (cosa que debió haber sentido el escritor mismo, al abordar el asunto en una alocución al lector).
He comenzado "Bomarzo". Pues, sí, es una obra culta y en menudas ocasiones Mujica Lainez despliega su erudición, con mayor o menor naturalidad. A veces contribuye al ambiente o a la caracterización de la época o de los personajes (cuestiones de psicología y también y sobre todo de mentalidad), a veces me parece que algunas enumeraciones sirven sólo de relleno. Sin embargo, se comprende por qué "Bomarzo" es considerada por algunos la cumbre de la producción novelística de Mujica Lainez (y, además, con mucho, su novela más larga). El lenguaje es increíblemente vigoroso y sobrecogedor, los asuntos abordados son complejos y fascinantes (aunque, a veces, un tantín morbosos).
Terminado ayer. Lo extraño es que, a lectura ultimada, el tejido de la novela, con muchos motivos conductores (personas, lugares, temas como arte, literatura etc., calidades, conceptos, ideas) me recuerda a "Los Buddenbrook".
El eje de simetría de la novela para mi se ubica al final de la sexta parte del libro (son once en total), donde el pintor Lorenzo Lotto pinta el retrato del protagonista (algo como el retrato de Dorian Gray revisionado). Lo flanquean un ascenso antes y un descenso después. Lo del descenso no significa que desminuya la tensión o el interés (al contrario, el interés iba creciendo, por lo menos en mi caso), sino que es un momento estructural, equiparable con la trayectoria de la vida humana.
El asunto de la (in)mortalidad, que atormenta el protagonista desde el inicio de la novela, se resuelve en las últimas dos páginas de modo brillante, imprevisible (aunque del todo lógico desde el planteamiento de la novela, y con algunas anticipaciones de vez en cuando) y perverso. No quiero revelarlo por no arruinar la lectura a quien se anime a leer esta fascinante novela.
A ver se voy adelante con Mujica Lainez y leo "El unicornio". Lo malo es que la última parte del tríptico de novelas historicas de Mujica Lainez, "El laberinto", parece estar agotada y no se puede comprarla sino de segunda mano.