
Comento
El Retorno del Jedi por separado, ya que se trata de mi película favorita de la saga (y una de mis películas de cabecera) y me da para más reflexiones.
Se la ha acusado de todo: de ser una película para niños, de ser la más floja o que precisamente por acabar pronto la saga y hacerla para toda la familia; Lucas renunció a una idea original más fascinante y más acorde con la oscuridad de la entrega anterior. Pero para mí cumple con su principal función de agradar y entretener. Y además también la creo una gran película, razón por la que está entre mis predilectas de todos los tiempos.
Es naturalmente la mejor de la saga en cuanto a animación y efectos especiales. Y por esta razón creo que no hacía falta retocarla.
Y empecemos por mi parte favorita: la trama de Jabba el Hutt. Un personaje que desde niño me ha fascinado, y un gran villano del cine fantástico. A nivel de ambientación es toda una obra de arte, un legado para el cine. Porque menudo trabajo debió resultar construir ese enorme monstruo y todos esos bichillos que son lo peor del hampa galáctico pese a sus divertidas apariencias. ¡Y esa banda de artistas! Y el siniestro mayordomo, así como esa bella bailarina verde que termina como todos sabemos. También he llegado a una conclusión: y es que por mucho que mejoremos con la recreación virtual de monstruos y demás seres fantásticos no hay nada mejor que un títere o un disfraz. El gran hutt también apareció creado por ordenador en las ediciones especiales y en la precuela, pero en esas versiones siento que no impone, que no da miedo, sino que da una fuerte sensación de irrealidad. Sin embargo la gran marioneta de 1983 es imborrable, temible, grotesca, imponente... Y me pregunto que para un actor que tiene que asumir que habla con un ser que no existe, no debe ser lo mismo a hablar con una marioneta o un disfraz al fin y al cabo pero ver a su interlocutor, que no verlo y hablar en su lugar a una pared azul. Por cierto, uno de los cambios fue el número musical: en la edición especial añadieron artistas virtuales y escenas extra rodadas con bailarinas de carne y hueso, pero ese número musical me parece demasiado infantil. Todo lo contrario que el original de 1980, con menos criaturas pero una música más sensual y acorde con la sordidez del palacio. Una joya.
Aqui hay más acción y menos profundidad aunque la revelación del parentesco de Luke y Leia no deja de ser chocante, si bien podemos salir ganando porque no creo que haya tiempo para un triángulo amoroso como el que se esperaba en la primera película. Mi otro personaje predilecto es el Emperador. He leído que su trama resulta fallida: si la caracterización no es debida o por la juventud interpretativa del gran Ian McDiarmid en el rol. Yo creo que sale bastante bien parada: es un personaje perverso, y sí creo conseguida la apariencia repulsiva como resultado del lado oscuro unido a su avanzada edad (no de McDiarmid, que tenía sólo 39 años). He vuelto a ver la escena en la que le revela malignamente a Luke que todo era una trampa y me parece estupenda. Así como el momento de los rayos, todo un icono. A lo mejor con Peter Cushing habría tenido más fuerza, pero este actor cumple con creces y no me parece una actuación discreta.
Las escenas de batalla son espectaculares y grandiosas: la batalla espacial final es mi favorita de la vieja saga precisamente por ser técnicamente la mejor lograda de todas, pero también por su desarrollo: con ese clímax de guerra decisiva.
En cuanto a Endor, muchos han odiado a los Ewoks. Pero a mí no me parecen personajes que quiten seriedad o fuerza a la trama. Es más, no sé por qué pero su tierna apariencia le da un toque final muy peculiar a la saga. Y la parte de la batalla que transcurre en esta luna santuario me encanta igualmente: tanto la persecución en esas lanzas, como la aldea ewok, como esos cazas bípedos que son las hermanas menores de los impresionantes robots de la batalla de Hoth.
El final de la película, como sabemos, ha sufrido muchos cambios en las reediciones y así mismo han sido los más criticados de todos ellos. No negaré que en la edición especial la partitura final con ese solo de flauta a la que sigue una orquesta y coro majestuosos por no hablar de esos añadidos de celebración en toda la galaxia por todo el imperio pretende dar un final épico a una historia igualmente épico. Pero creo que el final original resulta ser más interesante.
Y es por su sencillez: sin tanta celebración galáctica, con los cantos de esos ewoks que han participado en la victoria, a los que la orquesta se une paulatinamente. Porque esa sencillez le da un tono intimista. ¿Por qué tendría que terminar todo siempre con zambombazos y demás pompa? Por no hablar del infame cambio en el fantasma de Anakin: el carismático Sebastian Shaw (aunque sea muy mayor para la edad ideal del personaje, cosa que a mí me ha parecido por otro lado positiva ya que tampoco Shaw así caracterizado aparentaba ser el casi octogenario que era) transmite felicidad y redención, una agradable imagen paternal. La inclusión de una prueba de vestuario del demasiado joven Hayden Christensen resulta molesta (porque si se han dado cuenta ni siquiera mira a Luke, sino a la pared: de hecho el propio Christensen aseguró que desconocía las intenciones de Lucas para esta escena). No siempre las grandes hazañas de la ficción han terminado épicamente.
Y así, el fin de un apasionante viaje. Quizá sea la epopeya más grandiosa que haya sido creada en la historia del cine. Pero a veces pienso que cuanto menos añadidos tenga una gran historia, quizá sea mejor. Y pienso que es el caso de Star Wars. Como abierto de mente que me considero para el arte, me parece fascinante la creación de un (ya sin ningún valor) universo expandido literario donde nuestros héroes y sus descendientes siguen sus aventuras, unas precuelas (que tienen un gran impacto visual y están bien) que narran la infancia y juventud del mejor villano que haya visto el cine fantástico o la aparición de series animadas entre ambas sagas cinematográficas, aunque me de mucha pereza ver tantos dibujitos de miles de personajes que no conozco. Pero la trilogía original sigue dejando el listón muy alto, y un vacío difícil de llenar; me pregunto si también con una continuación en ciernes.