
ayer, en un arranque tontuelo.
lo mejor Gatti y Maestri (con algunos matices), lo peor la producción y algunas de las féminas.
la produccion de Bechtolf no tiene gracia. entra dentro de ese cierto minimalismo formal centroeuropeo, aunque sin llegar al konzept. la época es ciertamente intemporal, con algunos guiños de vestuario al momento windsoriano de la ópera. no añade nada al desarrollo cómico de la misma, cuando probablemente en Falstaff con poquito que haya sume al resultado final. tampoco hay nada que resulte grotesco. una producción bastante sin sustancia.
entre ellas, Frittoli se desmarca como la mejor, con una Alice algo señorona. soubrettina la Nannetta de Liebau. poca enjundia en la Meg de Judith Schmid, y de la Quickly de Yvonne Naef casi lo mejor es su comicidad.
con Maestri me ocurre algo parecido a Terfel, pero con matices. creo que encajan a la perfección con la filosofía de Falstaff, que entienden las intenciones del personaje, pero caen en la trampa de llevarlo a cabo mediante el exceso de gigione, más acentuado en el galés que en el italiano. Maestri es el Falstaff de nuestros días, pero yo agradecería una caracterización más noble, más
alla Taddei, aunque bien es cierto que tampoco cabe afirmar que, por contraposición, Maestri caiga en vicios de los Gobbi o Evans de turno. en cualquier caso, el personaje le funciona.
Massimo Cavalletti es un barítono que pone todo su entusiasmo en el "E sogno o realtà?", con alguna media voz lograda, pero por lo general se instala en cierta rutina. tampoco afea la función, añado. cumplen los cantantes de Bardolfo, Pistola y Cajus. y el Fenton de Camarena es bonito, modo furbi, con esa sonrisilla de niño bueno.
me ha gustado Gatti, acompañando al elenco pero marcando los ritmos, la tensión, jugando con el color que el maestro Verdi le imprimió a su última obra maestra. he tardado muchos años en llegar a Falstaff, y quizás por eso valoro más lo que representa y significa en la producción verdiana.