Ya, ya, ya sé...Que a mí me iniciaron con "Lo que el viento se llevó"...¡Qué se le va a hacer!
Una tarde inolvidable.
"Ben Hur", por circunstancias, jamás la vi en cine sino en la televisión (y me la sé de memoria); antes, me había leído la novela en que se basa (ahí me faltan personajes muy jugosos como la hija de Baltasar y el papel que desempeña en la obra, auténtica mujer fatal en un peplum; comprendo que no aparezca dada la duración de la película) y de las peripecias de Judá Ben Hur para narrar de fondo la historia de Jesús.
Siempre me gustó y lo único que le echaba a perder un poquito era el doblaje del personaje de Ester (ay, qué voz de pito, comparada con la original). En fin, que por una razón o por otra, no había disfrutado yo lo que usted, señor enano.
Menos mal que lo he podido remediar; afortunadamente, esas cuatro horas han sido de disfrute y de pasión para mí por todo lo que arriba ha escrito.
Y para el resto de los que la veían, igual: el silencio en que ha transcurrido la película, la atención y la admiración por parte de niños (¡los había!), jóvenes y señores ya mayores (los menos) han sido otro factor que, al final, les ha llevado a aplaudir. Los comentarios en la salida: "¿por qué no hay más cine así?" Y de parte de los jóvenes. Igual no todo está perdido.
"Ben Hur" fue el último (o uno de los últimos) grandes espectáculos de ese cine dorado de Hollywood y se despidió a lo grande. Esta tarde se ha notado.
Ya le diré de "Esquilache" otro día.