
un pse bastante grande.
Damrau. la sensación es que la voz ya no está para el papel, aunque lo saca adelante con tablas y mucha experiencia. por arriba, alguna nota dura, y una coloratura que no está a la altura de las grandes del último siglo. la dicción italiana podría pulirse, para evitar dar la sensación de que es una alemana cantando Donizetti. y sobre todo, me sigue pareciendo molestísimo el jadeo que la cantante da en cada inspiración. en ocasiones llega a romperle la frase. a su favor, que conoce el estilo y regala algunas medias voces y pianos muy cuidados, como ese arranque del "Verrano a te".
Calleja. el que mejores intenciones pone de todo el reparto, buscando matizar un canto por lo demás bastante falto de imaginación. pero si además tienes un estropajo de voz, con ese vibrato caprino y esa falta absoluta de brillo, el resultado no va a ser para recordar. fraseo un tanto vulgar, sin gracia, sin personalidad. como la inmensa mayoría de los cantantes de hoy en día, del que Calleja puede ser un perfecto representante. es un tenor aclamadísimo en la ROH, por supuesto.
y Tezier, tan apreciado por algunos en estos lares. las sensaciones son encontradas. en su escena de salida me parece apretadísimo, justito por arriba y con la voz atrás, un sonido que no suena liberado ni cómodo. hay algún matiz aquí y allá, pero de suspenso. y luego llega la escena con Lucia, y ahí es otro cantante, mucho más templado, cuidando el fraseo, con pinceladas de esa elegancia que teóricamente es su tarjeta de visita. y en esa montaña rusa va su Enrico.
el bajo Testé no pasará a la historia. tampoco la mezzo McLaughlin.
hay algunas cosas de la dirección de López-Cobos que este ignorante forero no entiende. la esencia del da capo en las cabalettas es la introducción de variaciones, de un ornato que permita al cantante exhibir su dominio de la pirotecnia vocal. además, ¡estamos en el bel canto! no entiendo, por tanto, repeticiones monótonas sin variaciones en cantantes como Damrau, o cortes que parecían superados como los de la escena inicial de Tezier.
tampoco me parece de recibo que, como director, haya consentido que en la nota final del "Verrano a te" Calleja entre antes que la soprano y la termine después, como si cada uno fuera a su película.
la batuta en general es viva, briosa, salvo cuando canta ella, que para eso es la diva. por cierto, en la escena de la locura se recupera la armónica de cristal original.
prescindible, en resumen. pero nos retrata el panorama que vivimos hoy en día.