Gino escribió:
Alberich el Negro escribió:
En cualquier caso, una cosa no quita la otra y, como ocurre con Wagner, la vida personal de Furtwängler no tendría por qué empañar nuestra opinión sobre él como artista.
Ni tampoco al revés.
Cierto, pero no creo que su aserto responda a una realidad que haya sido verdaderamente significativa. Quiero decir: salvo en casos bastante excepcionales y en círculos muy concretos, no creo que haya sido muy frecuente ensalzar a Wagner (o a otros artistas alemanes) como buenas personas por el hecho de haber sido muy grandes como artistas o pensadores. Más bien ha ocurrido al contrario, sobre todo desde el final de la II Guerra Mundial y la conciencia en torno al Genocidio, circunstancias que han pesado como una losa tanto sobre la obra de Wagner (muy especialmente, aunque no entiendo bien el porqué, pues no conoció la Alemania nazi), como sobre las de otras muchas personalidades alemanas que vivieron bajo el régimen asesino de los mil años. Mi afirmación, por ende, parece más acertada o, al menos, más justa y ecuánime.
De todas formas, el estigma caído sobre Alemania por su actuación durante la primera mitad del siglo XX (especialmente en época nazi) tampoco ofrece demasiadas alternativas y sólo pasaba por dos vías: o se hacía una justicia apocalíptica, parusística y cuartelera --fusilando a todo ciudadano alemán que no hubiera sido ejecutado, torturado o exiliado por los nazis (como propuso, más o menos, el "bueno" de Stalin)--, o se llegaba a un compromiso y se hacía la vista gorda, obviando la enorme responsabilidad que, como pueblo y sociedad, todos los alemanes (y digo todos) tuvieron durante la II Guerra Mundial y en el Genocidio. ¿Pero hasta cuándo y hasta dónde debía alcanzar el pagar por dicha culpa...? ¿Se les puede seguir reprochando incluso hoy en día?