
No recuerdo que se haya comentado este disco, del que Rafael Banús programó el sábado una selección que –supongo- estará disponible en el podcast de Radio Clásica. Ya sabemos eso de que adónde-va-a-parar-en-comparación-con-las-grandes-del-pasado, pero me gustaría que alguien que lo haya escuchado diga si hay ahora mismo una cantante capaz de ofrecer este nivel en el conjunto de piezas seleccionadas. Y eso que la voz oscura y el timbre algo mate de la Stoyanova no parecen en principio los más adecuados para algunos de los roles, pero sus recursos técnicos y sentido dramático lo compensan. Desde mi probada ignorancia en vociología, me permito destacar una pasmosa seguridad en toda la tesitura, un notable control del fiato, un acertado juego de dinámicas y un canto legato que transmite el drama sin artificiosidad. Por supuesto que hay debilidades. Falta agilidad para resolver con brillantez pasajes como los trinos y la cadenza de
D’amor sull’alii rosee –e imagino que
Di tale amor, que se me pasó o no estaba en la selección-, será aun más problemático. También se echa de menos una mayor efusividad en su Violetta, aunque la calidad de este
Addio del pasato creo que está fuera de duda. En cambio, las dos arias de Elisabetta son memorables. Junto a la inspirada orquesta de la radio muniquesa, la riqueza de matices desplegados a lo largo de
Tu cha le vanità hace justicia a esta extraordinaria página verdiana.
Yo tampoco conocía este disco, pero me han entrado muchas ganas de escucharlo, gracias a sus comentarios. A mí la Stoyanova me parece una de las sopranos más potables del panorama actual. No será Miss Fotogenia, ni chica "sexy-boom", ni siquiera "señora de", pero cantando le da sopas con honda a la mayoría de "majorettes" que circulan por ahí.