

Doble sesión
swansoniana 
La primera es una olvidada comedia con tintes dramáticos, ya que nos cuenta la historia de una joven poco atendida por su novio que hace varios trabajos para salir adelante, levantando malentendidos con sus jefes. En YouTube encontrarán el comienzo de esta película, que además es la más conocida. Swanson era más de dramas pero aquí muestra un lado muy divertido, y muy superior al de sus comedias sonoras; que acabaron con su carrera.
La segunda es una obra maestra, aunque sólo fuera una tercera parte. No obstante tengo que verla de nuevo porque he visto una copia con rótulos en italiano disponible en YouTube. Y su calidad es limitada. Creo que esta es la mejor interpretación muda de Swanson junto a Sadie Thompson. Aunque está un poco mayor para el papel logra cautivarnos como la ingenua y bella Kelly. Cuando el director Stroheim eligió la escena de oración de esta película para la escena del proyector en "El Crepúsculo de los Dioses", no sabía nada: ¡Qué deslumbrante! Tenía razón Norma Desmond al decir que con una mirada podía decirse todo, al menos en esa escena. Y viendo la película cobra toda su fuerza. Stroheim dulcifica una historia que en la realidad es muy sórdida: una reina enajenada con un apetito sexual insaciable (genialmente intepretada por Seena Owen) comprometida a un golfo príncipe militar (Walter Byron, encantador) que se enamora de una joven inocente de la que desea aprovecharse, y que en una sola noche pasa de niña a mujer. Como es sabido, los derroches de Stroheim y lo desagradable del argumento original terminaron por dejar la película inacabada, ante las quejas de Swanson (quien se quedó endeudada por 20 años). En los años 30, Gloria decidió acabar la película para estrenarla, ya que ella y su amante Kennedy vieron potencial. Ese final está incluido en esta versión italiana. En la edición de Kino Video está el desagradable final original, reconstruido con material redescubierto en los años 60 y publicado en 1985, y creo que el mayor logro de la cinta pues el uso de los primeros planos en personajes tan desagradables es verdaderamente tétrico. Tully Marshall como el viejo Jan borda su repulsivo papel. También muy lograda la escena de la boda, transmitiéndonos la agonía de su protagonista. Creo que volveré a ver pronto esta gema del cine.
Seguiré las recomendaciones de Don Alberich y ya tengo disponibles para ver tanto El Jorobado de Notre Dame y El fantasma de la ópera con el gran Lon Chaney ¡Son las siguientes en mi lista!
