
Pillamos esta Maria Stuarda un dia que ibamos de peregrinos por amazon y estaba a cuatro perras, y a pesar de eso, esperabamos más.
Apreciamos mucho a Joyce DiDonato, nos parece una cantante con gusto, inteligente, carismática (a su manera) y que entiende las reglas belcantistas. Pero creemos que Maria Stuarda excede sus capacidades. Demasiado arroz para tan poco pollo. En el fondo nunca hemos sabido muy bien de qué tiene voz exactamente la DiDo, ¿soprano limitato? ¿mezzo falcon? y aquí pena muchismo, porque no es lo mismo la coloratura rápida rossiniana que las ámplicas arcadas melódicas que impone Donizetti, cuando la tesitura se empina, comienza un rosario de notas fijas, vibrato caballuno. Dice bien el personaje, tiene fantasia y variedad (Stuarda es un personaje "bueno", el público está siempre con ella) pero en LA escena está todo muy descafeinado.
Tampoco sabemos muy bien de qué tiene voz Elsa van den Heever, la Elisabetta, una cosa ácida y seca en el centro que extrañamente se vuelve con pegada en el agudo. La chica estuvo muy emocionada con la oportunidad que le ofrecieron en el MET, incluso queremos recordar que se rapó la cabeza para mayor comodidad de las pelucas, pero convierte a Isabel I en una mujer hombruna y ruda (¿se acuerdan de esa segunda pelicula de Bette Davis en la que hizo de Isabel I muy teleñética y rollo Perurena? Sí hombre, que estaba Joan Collins haciendo de sua rivale) pues parecido.
Matthew Polenzani cruza esa peligrosa línea entre el cantante fino y el moñas. Además de la plebeyez de la voz, tiene ciertos problemas técnicos, otro que para cantar a media voz se tira al rollo Jalisco. Bajoscomprimarios batracios as usual.