
Preciosa película. Muy difícil de encontrar, por otro lado. Surge del empeño de un wagneriano, Daniel Mangrané, por llevar al cine el Festival sagrado. Cosas como esta me hacen mirar con envidia sana el wagnerismo tradicional de Barcelona, que hubiera querido para mi Madrid. Volviendo a la película hay que reconocer que sin el conocimiento, más o menos ligero, de Parsifal se haría muy cuesta arriba, por no decir aburridísima. En su tiempo fue incluso prohibida al principio, pero finalmente fue estrenada en Barcelona en 1951 y en Madrid a principios de 1952. Fue seleccionada para el Festival de Cannes y al parecer ganó un premio a la mejor fotografía
Es una versión muy libre respecto del libreto de Wagner pero en esos aspectos libres el autor busca ceñirla a una versión más real, cambiando las enigmáticas relaciones de los protagonistas por comprensibles parentescos. No obstante el guión sigue a pesar de todo el libreto de la manera más fiel que le es posible.
Mangrané quería hacerla a colores, pero el blanco y negro le da cierto ambiente misterioso. A veces la resolución de los paisajes me recuerda a la mítica "La Canción del Camino" de Ray, a que cuenta con una bella fotografía en blanco y negro. Y es muy operística, casi Wielandiana, la representación del templo del Grial y su descubrimiento. Y el hecho de que los actores tuvieran que sincronizar su actuación al mismo tiempo que sonaba la música le da un toque cercano a la representación teatral.
Las actuaciones son buenas, a destacar la belleza y radiante sensualidad de la bailarina francesa Ludmilla Tcherina (Kundry,castellanizada como Kundria) y el conmovedor Gurnemanz (aquí Gurnemancio) de Carlo Tamberlani. El actor Gustavo Rojo es bastante apuesto y me gusta en las escenas sensuales con Tcherina.
Y muy entrañable la orquesta del Liceu tocando la partitura, convenientemente arreglada para las escenas de la película.
Totalmente recomendable, para quien no la haya visto.

Merece una edición en DVD ¿hay por ahí alguna?