El Chino Cudeiro escribió:
Bogdanovich dibuja a los cineastas no como dioses inalcanzables, sino como personas que están en el oficio más por azar o necesidad.
En realidad yo creo que lo de mitificar a todos estos pioneros ha sido más bien cosa nuestra (y cuando digo nuestra, quiero decir europea, ya que aquí somos muy dados a buscarle trascendencia a todo; los norteamericanos, en cambio, para lo bueno y para lo malo, son mucho más prácticos), porque ellos mismos no se consideraban más que unos artesanos que practicaban un oficio al que habían llegado un poco por casualidad y porque no habían encontrado otro medio de subsistencia. Eso sí, una vez dentro fueron unos apasionados de su trabajo, pero sobre todo porque se vieron metidos en un mundo nuevo que fueron creando sobre la marcha, y eso tuvo que suponer todo un reto para gente con espíritu aventurero como eran casi todos ellos.
Leyendo conversaciones con toda esta gente (los Ford, Walsh, Vidor, DeMille, Henry King, Wellman y compañía) se observa la poca importancia que daban a todo lo que habían hecho. Hay una entrevista por ahí a John Ford, en donde un crítico muy trascendente (francés, por supuesto) trata de encontrarle nuevos significados y simbolismos a muchos planos de sus películas; el bueno de Ford, con mucha socarronería, le va quitando importancia a todo, diciendo poco más o menos que todo era fruto de la casualidad y de la improvisación de aquellos rodajes a toda carrera. ¡No era listo ni nada el viejo tuerto!...
