Gino escribió:
Para mí la cuestión no es tanto que unos dijeran una cosa y otros la contraria, sino que debemos saber relativizar estas afirmaciones, aparte de que ya supone cierta buena voluntad aceptar que "todos los aficionados" consultados coincidían y no digamos ya dar por buena la imparcialidad de testimonios con ¿60? años de antigüedad.
Yo también tenía un abuelo y en este caso no se le podía hablar de otro tenor que no fuera Gigli. Seguramente podría contar esta anécdota de un modo muy pomposo para pedir el voto por Gigli
Por cierto que en estos días ha muerto Albanese. Pásense por la página de Ed Rosen y podrán leer como en la memoria de veteranos aficionados del MET el nombre de esta señora está al mismo nivel de mito que Callas.

Por supuesto Miguel Fleta está donde debe estar, que es junto a los grandes mitos de la historia del canto.
Cuando comenzamos a contrastar números, testimonios, etc, etc, la cosa se torna complicada, ya que el asunto da para cualquier cosa.
Por ejemplo, si nos vamos a datos objetivos, Fleta pudo haber sido bien recibido en sus actuaciones en el MET, pero lo cierto es que apenas cantó menos de 40 funciones allí, contra más de 500 de Beniamino Gigli, sólo entre 1920 y 1932, cuando el italiano decide dejar el MET por no aceptar recortes de salario. Si no hubiese ocurrido esto y no hubiese habido Segunda Guerra Mundial, es probable que Gigli hubiese cantado tantas funciones (o más) que el record impuesto por Caruso y superado hace unos años por Domingo.
Al final, esto habla simplemente de los gustos de los aficionados del MET.
Porque, trayendo a colación el ejemplo que pone Gino, Albanese cantó durante 26 temporadas en el MET. Más de 400 funciones. Mientras que María Callas apenas cantó allí un puñado de funciones de Norma, Tosca, Traviata y Lucia, sólo en 2 temporadas. Y Schwarzkopf cantó aún menos (2 roles, Donna Elvira y la Marschallin, al final de su carrera). Y Dietrich Fischer Dieskau nunca puso un pie en ese escenario, y falta no le hizo.
El punto es que para evaluar el impacto e importancia de la carrera de un cantante (si es que no queremos votar con lo que nos sale del corazón, que también es válido) hay que ver cosas que van más allá de lo que contó mi abuela, o tres o cuatro antiguos aficionados. Esas son historias emocionantes, sin duda, pero que nada concreto definen (un primo de mi abuelo que murió hace un par de años me contaba que vio el Manrico de Bjoerling de Londres en 1939, y cuando me decía eso yo lo miraba con una mezcla de envidia y veneración).
Cantantes como Gigli o Caruso aparecerían en la lista de los más grandes tenores en cualquier sitio del planeta donde se haga la encuesta.