Decididamente, Kaufmann.
Spinoza escribió:
Kaufmann. Pocos tenores me vienen a la mente que haya trabajado tanto para conseguir cantar como lo está haciendo a día de hoy. Si uno escucha cómo cantaba en los noventa, en sus inicios, o como cantaba allá por el año 2000, se da cuenta del titánico empeño del tenor bávaro en conseguir ser hoy el tenor de referencia por méritos propios. Del Monaco era dueño de una voz colosal, pero su cabeza poco templada deparaba a veces un canto superficial y estentóreo con el que me cuesta empatizar. Lo que no quita para reconocer que me hubiera cruzado Europa de norte a sur para escucharle cantar con ese vozarrón.
Lo suscribo de pe a pa. Y añado, que estoy convencido de que la voz de Del Monaco era, como sucede con las voces dramáticas, para disfrutarla verdaderamente en teatro, y que si hubiera tenido esa oportunidad el sentido de mi voto quizá fuese el contrario. Pero por otra parte, con Kaufmann estamos ante una rara avis, un tenor inteligente, trabajador, capaz de afrontar con éxito papeles y repertorios muy distintos, capaz de cantar Lohengrin y Manrico (Munich 2013), o Don José, Rodolfo y Baco (Salzburg 2012), en una misma semana. Y además, mi sensación es que sus mejores logros están por llegar. Dando la vuelta al argumento de Alberich, por esto último me inclino claramente por votarle.