
De obra adictiva a obra adictiva. De acuerdo, esta grabación no debe ser la puerta de entrada a nadie a esta obra (y yo mismo empecé con la versión de Rattle), pero en la página web de Stokowski me he encontrado una versión con un sonido más que aceptable.
Stokowski realiza una creación maestra, además en un tiempo en que las obras de Schönberg parecían tener un poco más de aceptación que ahora, a lo que contribuyó además en cierta medida la labor del maestro. Impresionante Rose Bampton como el pájaro del bosque. Por otro lado, tenemos al tenor Paul Althouse; un competentísimo heldentenor que también fue habitual del Met en la década de los 30. La web dice además que en un momento tan negativo para la economía estadounidense como 1932 el maestro decidió arriesgarse, conviertiéndose el evento en un gran éxito artístico y la grabación en un moderado éxito económico.
Realmente, esta cuasi-ópera es toda una obra maestra. Schönberg decidió seguir su camino y inició la senda de la atonalidad, pasando a la historia de la música. ¿Lo habría hecho igualmente si, al igual que Strauss, hubiera decidido quedarse en un estilo tardo-romántico, más tradicional? Quién sabe. Yo lo que siento es que delante de obras como ésta, como la Noche Transfigurada o las deliciosas seis canciones para soprano y orquesta, el Schoenberg tonal revela igualmente a un genio musical.