Alberich el Negro escribió:
Ahora, que tengan pleno sentido por separado --más allá del puro placer que produzca su escucha--, pues no. Rotundamente no, por la sencilla razón de que cada una necesita de la siguiente para saber cómo continúa la historia (por más racconti que haya narrando lo acontecido antes) y porque se proyecta en ella para cobrar total justificación y darse pleno sentido. Yo elijo cualquiera de ellas por separado y compruebo que me quedo sin saber muchísimas cosas fundamentales en todos los casos. Y cosas que quiero ver con mis propios ojos, sin que me las cuente resumidamente un personaje.
Por supuesto que la historia y los personajes van pasando de una a otra... ópera (sí, ópera). Creo que sólo necesité una escucha para darme cuenta.

También los leitmotiven aparecen y reaparecen, iguales o transformados. Y para conocer la historia entera, por supuesto que hacen falta las cuatro. Hasta podría añadirse una o dos más, porque todavía quedan aspectos que podrían explicarse más a fondo. Por ejemplo, a mí me gustaría ver cómo arrancaba Wotan la rama del fresno del mundo, y qué pasó antes y después. ¿Qué le parece, no se nos queda la coja la historia tal y como está? Y así podríamos seguir ad eternum.
Yo a lo que voy no es a negar la relación interna entre las cuatro óperas, líbreme Wotan, sino a afirmar que cada una de ellas tiene elementos suficientes para verla por separado y entender que ahí nos han contado una historia completa. ¿Que forma parte de otra más amplia? De acuerdo. Pero me parece una exageración considerar El Anillo como una sola ópera y sus partes como meras "jornadas" por más que las llamase así su autor. Yo entiendo que las partes son óperas y el total es un ciclo. Un ciclo de óperas.