joseluis escribió:
Hoy clausura del año Wagner: Lohengrin, grabación casera de Radio Clásica con aceptable sonido. Teatro Real, 2005. Dirige López Cobos.
Cantan Seiffert (Lohengrin), con alguna irregularidad en la emisión, pero con momentos espléndidos, sobre todo en el tercer acto, Schnitzer (Elsa), muy metida en el papel y con una voz bonita, Ketelsen (Telramund), un barítono demasiado claro, y Meier (Ortrud), fantástica, con una acongojante invocación a Wotan aunque el agudo final le "baila" un poco. Bien los demás.
Y gracias a don joseluis, yo también oigo en mejor sonido (tenía una versión incompleta en audio procedente de unas cintas de cassette en mal estado) esta grabación correspondiente a la función de mi vida operística.
A la espera de las funciones de abril, mantengo que a López Cobos le salió una versión inspiradísima. No me extraña que joseluis encuentre espléndido a Seiffert en el tercer acto. Cuanto empezó a cantar "Das süsse lied verhallt" sentí que estaba escuchando, por unos segundos, al mismísimo Windgassen. Podría decir que la mayor satisfacción que me ha dado un tenor en directo ha sido con esta interpretación de Seiffert. Schnitzer era a mi juicio la Elsa de aquellos días. En mi función (25-2-2005) Meier estuvo algo fría en el tercer acto pero su presencia en escena era mágica, todo un animal escénico. Mi memoria, con tantas funciones durante estos años, me recuerda que en el segundo acto estuvo electrizante. Si bien en general mejor estuvo el día de la función por radio. Ketelsen estuvo estupendo como Telramund, y me sorprendió porque en la grabación por radio y en su interpretación de Gunther en el Ocaso del año anterior me pareció un cantante con altibajos, algunos decepcionantes. No volvió a igualar su marca. Tuve la oportunidad de verle de nuevo este rol en el Liceu en 2006 y su interpretación me pareció anodina. Por supuesto que Kwangchul Youn estuvo estupendísimo como el Rey, y en su mejor momento vocal.
También tengo unas palabras para la puesta en escena de Friedrich, que en su momento me pareció algo fea. Hoy puedo decir, recordando el maravilloso fondo negro del acto segundo, o cuando al final del mismo Ortrud-Meier levanta el puño en señal de triunfo frente a Elsa, o cuando ésta última emerge del telón al final del Preludio mirando arriba y esperando a su caballero... no tengo más que bravos para la producción.