Partamos de la base de que es más bien imposible valorar el interés de la programación de un teatro sin conocer cuales son los correspondientes equipos artísticos de los títulos que se presentan. Lo que estamos debatiendo, entonces, es más bien si a priori resulta admisible la reiteración dentro de un determinado número de años de determinados títulos del repertorio. Delaforce, por ejemplo, opina que bajo ningún concepto; Wanderer, por ejemplo, opina que por supuesto; y Mr. Tunner, por su mensaje, creo que también opina que sí.
Carl Tunner escribió:
Si el Sr. Wanderer nos alude a los demás teatros del mundo, hagámoslo para todo. Le reto a me muestre una temporada equiparable a la primera que diseñó el Sr. Mortier, porque no se encuentra ni en Venus, ni en un teatro alternativo al principal de la ciudad tipo An der Wien. No sé en qué teatro con 10 óperas al año encontramos tantas perfomances y obras de vanguardia... No lo encuentro.
Sr. Tunner, ¿se da cuenta de que se está criticando al mismo tiempo y en el mismo mensaje a Mortier por repetir obras del repertorio y por programar innumerables performances y obras de vanguardia? ¿En qué quedamos? De la primera temporada de Mortier, si no me equivoco, lo que recuerdo porque fui y me gustó, fue el Eugen Onegin, la Ifigenia y el San Francisco. Lo que a priori no me ha interesado, no he ido a verlo. Es decir, lo que me sucede siempre con Mortier, y con quien no es Mortier.
Carl Tunner escribió:
Fedora, Mefistófele, Adriana Lecouvreur, Risurrezione, L'amore dei tre re... son obras que tienen interés o al menos, a mucha parte del público nos gustaría ver. Por no hablar de Puccini: Fanciulla (la última en 1982), Manon Lescaut (la última en 1978), Il Trittico (el último sin troceos en 1993)
Me apunto de cabeza a las indicadas, a la Borgia, y no digamos al ciclo Mascagni. Pero no se trata de eso. Cada uno podemos proponer nuestra temporada imaginaria, y no quiere decir nada. Afortunadamente hay muchas posibilidades. No defiendo en absoluto que los planes del Real sean los mejores imaginables, ni que la temporada del Real sea la que más interesante me parece de todas las que hay por el mundo. Lo que se debate, repito, es si tiene o no sentido programar, por ejemplo, Fidelio en 2014 después de las funciones de Abbado en 2008.
Carl Tunner escribió:
Vayamos a los casos concretos que es lo que a mí me gusta
Efectivamente, y comparto el gusto.
Don Pasquale: si negamos la repetición de títulos por principio, la hemos de negar aunque venga Muti. Mi opinión: si viene Muti, como si hubiera querido repetir I due Figaro, o por qué no el Figaro de Mozart. Da igual. Es de interés máximo y en mi opinión puede hacer el título que él prefiera; a mí me interesará.
Elisir: es una obra maestra y un título popular, cómico, adecuado para iniciarse en la ópera, y en concreto para la época de navidades, además de para la cuaresma y para los idus de marzo. ¿Que hubiese preferido 100 veces la Borgia? Yo también, pero la programación no se hace solamente en función de los gustos de los aficionados digamos más recalcitrantes. En mayo estaba programada La Rapresaglia que es una auténtica rareza de Mercadante, pero por razones extradeportivas no pudo ser. Elisir, sí.
Hoffmann: para mí esto, directamente, no es una repetición. Una obra clave del repertorio, que se presentó en el Real en diciembre de 2006, y que ocho años después se presentará con un equipo artístico totalmente nuevo. ¿Se pudiera haber hecho Orfeo en los infiernos? Claro, y muchas otras. Pero la obra maestra de Offenbach, y una de las obras maestras de la ópera francesa, es el Hoffmann. Hoffmann, sí, por tanto. Por favor, no lo reduzcamos todo al tema del director de escena. Y tengamos la imparcialidad de haber escuchado a esos cantantes y a ese director antes de condenarlos; si no, la previsible condena sonará al final como los abucheos de La Scala el otro día, previsibles.
Fidelio: otro caso que no es repetición, en mi forma de ver. Las funciones de Abbado o de Barenboim, al margen de que no todo el público habitual llegara a presenciarlas, no son parte de la temporada normal. Y aunque lo fuesen: si se hizo en 2008 Fidelio, que es una de las cumbres de la historia del género, hacerla otra vez en 2014 o en 2015 no es repetición, ni empacho, ni hartazgo. Es hasta necesario.
Traviata: no estoy seguro sobre cuando se dio la última vez, ¿2006? Tampoco sería repetición, máxime si el equipo artístico es totalmente nuevo. Otro de los títulos clave del género, y encima un título de máxima popularidad. Attila o Foscari son, en comparación, (maravillosas) rarezas. Maravilloso si hicieran Nabucco (con un barítono de verdad en el papel protagonista, por favor), pero no seré yo quien me queje si hacen una buena Traviata (también con un barítono de verdad, por favor). También en Milán han hecho Traviata para abrir temporada, siendo un título que se presentó en 2006/07 y en 2007/08, y nadie ha mostrado que yo sepa el menor hastío. Traviata, sí.
Tristan: es evidente, Tristan siempre sí. A ser posible todos los años y varias veces. Aquí no se me ocurre mucho más que decirle. Bueno, sí: que Maestros por desgracia no es hoy una obra tan frecuente, ni siquiera en Alemania (seguramente para un teatro es bastante más "fácil" y hasta barato hacer Tristan que Maestros), pero ojalá la hagan muy pronto; y que habiendo cantado Smith el Tristan la última vez pudieran haber traído a otro protagonista. Eso sí que a priori es un tanto tedioso.
¿Y el Figaro? Pues el Figaro, claro, será una repetición, ese sí. Porque es la misma producción y porque se hizo hace mucho menos tiempo que otras de las citadas. Pero es otro de los títulos clave del género. Aquí el interés dependerá del equipo musical. Si traen a un director como por ejemplo Heras-Casado y un reparto apañadete, no seré yo tampoco quien se lamente de escuchar un Figaro. En la era Matabosch del Liceu, ha habido títulos como Aida o Butterfly que se han repetido un año sí y otro también. En la era Matabosch del Real, apuesto a que sucederá lo mismo, con esos títulos o con otros. Sucede en todos los teatros, es el repertorio y hay lugares como Viena donde es lo que el público demanda de una manera imperiosa hasta el punto de que el último director artístico que se apartó de esa tónica vio terminar su mandato antes de lo previsto.
Finalmente, veamos qué es lo demás que parece que se anuncia para el Real 14/15:
Death in Venice: una obra maestra imponente, en una producción que como mínimo es muy apañada. Una rareza y una novedad en Madrid. En fin, si se critica la repetición, se puede también alabar la novedad.
Fille du Regiment: una obra maestra, en una producción preciosa. ¿Que hay muchos que ya la hemos podido disfrutar? Sí, pero habrá muchos que no, y encima con el aliciente de ser quizá una de las últimas veces en que todavía se pueda escuchar a la Dessay en escena. Fille, sí.