Pasando ya al apartado operístico, comentaré la primera de las dos funciones que pude ver. 'La belle Helene', de Offenbach, en una traducción al inglés, y en la producción parisina que está en dvd con Minkowski y Dame Felicity Lott, que repetía aquí.
Debo decir que, aunque suelo ser reacio a las traducciones de las óperas a otro idioma, ante la cantidad de gags que tiene esta, ya sean propios del libreto o incorporados, agradecí la traducción al inglés, que me ayudó a seguir la historia con facilidad y a reirme a carcajada limpia. Porque el espectáculo es de una calidad considerable, lleno de golpes por todos lados y sin perder el ritmo trepidante, casi de musical de Broadway, en ningún momento. El cambio de época funciona (la ópera transcurre en la actualidad y casi totalmente en la habitación de Helena, aquí una coqueta mujer madura con ganas de marcha e incapaz de conseguir que su marido, un Menelao que se pasa todo el primer acto en la cama roncando a pierna suelta, le ponga la mano encima. Para colmo, a la mujer le dicen que se la tienen que entregar a Paris por orden de Afrodita, algo a lo que ella se niega hasta que ve que resulta que el Paris este (Toby Spence) es algo así como la versión masculina de Anna Netrebko

: rubio, alto, cuadrado, ojos verdes... y claro... a la señora le hace chiste el chico... A todo esto añadámosle unos secundarios bien trabajados y unos giros de trama inteligentes y tenemos un espectáculo que divierte durante las 2 horas que dura. La producción de Laurent Pelly (el mismo que creará La Hija del Regimiento que Florez y Dessay girarán por los grandes teatros la próxima temporada) es todo un hit. Momentos estrella son el dúo de amor no consumado entre Helena y Paris metidos en la cama y rodeados por varias parejas de ovejas que sí consiguen consumar su amor, el ballet de bañistas
salidos en el tercer acto, o, volviendo al segundo, el recuerdo
cariñoso a Charlotte Church por parte de Helena, intentando convencer a Paris de que quizá le iría mejor en su vida junto a Church que junto a ella
Vocal-actoralmente (hay que ver los dos apartados, pues la obra tiene diálogo) tuvimos a una Felicity Lott mermada de voz (voz no muy grande y que tiende a rascar), pero excelente actriz. Construyó un personaje que solo está a la altura de una grande. Divirtió y se divirtió, y por ello se ganó una gran ovación.
Toby Spence, de espectacular físico, tiene una voz pequeñita pero hermosa, en la mejor tradición de los tenores anglosajones. La línea es correcta y el agudo es de calidad. Debe aparecer mucho tiempo con muy poca ropa, y quizás esto le perjudique -era la 4ª función-, porque en el segundo acto, se notaron tiranteces en la voz, y para ascender al agudo en el dúo con Helena tuvo que recurrir al falsete más de una vez. Sin haber estado mal, fue quizá el menos divertido (o digamos mejor implicado) de todos los solistas.
Muy bien el sacerdote Calchas de Steven Page, que además de un gran actor, demostró que, en un repertorio donde tenga que cantar más y más lucido, funciona a la perfección.
El Menelao de Bonnaventura Bottone hizo el payaso muy bien, por lo que se ganó al público, pero la voz que le queda es más bien poca y fea.
Del amplio elenco de secundarios, sin grandes voces, pero grandes actores, destacaría a Anne Marie Gibbons, que en un papel marginal (Bacchis, la doncella de Helena) demostró tener una de las mejores voces del reparto.
El coro de la ENO (que dirige Martin Merry, ex director del coro del Real) bastante flojo y con serios problemas para empastar y no chillar.
La dirección de Enmanuelle Jöel al frente de la Orquesta de la ENO, que funciona sin que sea maravillosa, fue correcta, aunque pudo faltarle sabor francés y algo de desparpajo.
Con todo, fue una función de la que todos salimos con una amplia sonrisa en la boca, y creo que eso es al final lo que cuenta. Disfrutamos.
Al final, charla con una Felicity Lott encantadora, amable y humilde, pero con ese porte de elegancia que la ha hecho ser una de las mejores Mariscalas de los últimos tiempos. Una gran señora, en todos los sentidos ¡Brava!
Esta tarde, el comentario de 'Orfeo'. Enhorabuena a los que hayais conseguido acabar de leer esta parrafada que acabo de soltar.