Esto me recuerda a lo que sucedió en el Real hace una década. En uno de los repartos de Traviata había una soprano que tenía un buen material y se "desmelenaba" en escena, Annalisa Raspagliosi. Técnica poquita y cantaba sandungueramente y "a su manera" (que es lo que les da igual a los que desprecian "los tecnicismos"). Cuando encontramos críticas que nada hablan del aspecto vocal (porque son "tecnicismos" sic) y te encuentras largos párrafos para justificar una supuesta creación dramática... malo.
Algunos afirmaron con contundencia y aire solemne que sería una gran Violetta de los próximos años. Otros dijimos que por mucho que una intente vender "Soy actriz" y se intente comer a no sé cuántos tenores, estamos ante melodrama italiano y lo esencial es la escuela de canto, la técnica, ser capaz de controlar el material que uno tiene y cuando una cantante tiene los papeles en regla en ese aspecto fundamental, podrá crear un personaje a través de los acentos,
el fraseo y el talento dramático que pueda atesorar (es decir lo que hacía la Callas). Todo ello teniendo claro que esto es Verdi y no Santuzza gritando "Bada!" y "A te la mala Pasqua" en la inmortal Cavalleria Mascagniana.
Efectivamente, todos hemos podido ver qué ha sido de la Rasplagiosi en estos años.
Yoncheva: Decibelios y tipito. Durará lo que dure el impacto de todo ello y mientras aguante la frescura y la juventud, es decir, hasta que aparezca otra con tipazo (ahora todas lo tienen) y algo de material y se olviden de ella, porque ahora son de quita y pon.
No sé cómo se puede destacar en ningún papel de ópera italiana sin elasticidad, sin blandura en la emisión, sin ser capaz de regular un sonido, sin la mínima clase ni variedad en el fraseo.
PD: El mejor Alfredo Germont que yo he visto en un teatro se llamaba D. Alfredo Kraus. No sé si alguno lo considerará gato, puma o tigre de Bengala. Sólo sé que cantaba como Dios.
