Hace unas horas terminaba el ciclo Verdi organizado por el Instituto Italiano de Cultura de Madrid -al que debemos estar agradecidos por este gran trabajo- que ha contado con buenas voces. El ciclo lo cerraba con broche de oro el concierto de Mariella Devia que ha dado un concierto espléndido íntegramente dedicado a Verdi.
Acompañada del pianista Angelo Michele Errico nos obsequió con el siguiente programa:
Chi i bel dí
Stornello
I vespri siciliani : Arrigo parli a un core, Mercè dilette amiche
È la vita un mar d'affanni
L'abandonnée (Giuseppina Strepponi)
Traviata : É strano - Ah, forse lui -Sempre libera
Brigidino, página inédita del Risorgimento
La Zingara
Deh, pietoso, oh Addolorata
Il Corsaro: Non so le tetre immagini
I lombardi : Non fu sogno
Bis: Traviata - Addio del passatoUn grandioso concierto en el que una vez más hemos podido apreciar el gran arte de esta soprano. Una voz potente, con una técnica prodigiosa. Agudos como auténticos cometas y una capacidad de unir notas diciendo cuatro frases seguidas casi sin respirar. Y todo esto a pesar de estar acatarrada. Todo un derroche de virtuosidad.
Las canciones las interpretó con soltura y gracia, mención especial para "É la vita ... " o "La zíngara".
Me dejo algunos comentarios para los fragmentos de ópera. Lo mejor sin duda "La Traviata". Menudo agudo final se marcó, totalmente alucinante. Se la ve muy suelta en la coloratura. Muy emotiva en el "A fors'e lui" y en el bis "Addio del passato", donde estuvo conmovedora, y donde cantó esta vez el aria completa.
La otra perla memorable fue sin duda el aria del Corsaro "Non so le tetre immagini". Madre mía ¡qué joya de aria y cómo se disfruta cuando está bien cantada! La coloratura, portamentos y demás virtudes que contiene pudieron ser interpretados con enorme soltura.
Me pareció que el pianista de esta ocasión estaba muy por debajo de Giulio Zappa, quien hizo una gran labor en el concierto de este verano. Pero tampoco quiero desmerecer al maestro Errico: su cometido era acompañar y marcar el ritmo a la diva. E hizo su labor.
Un público que abarrotó la sala, se entregó a su diva en una velada memorable. Hacía 10 años que Devia no cantaba en nuestra ciudad, ya que debemos recordar que el concierto que dio el pasado verano lo hizo en El Escorial. Lo ha hecho en un auditorio pequeño pero consciente de su grandeza. Ha sido una verdadera fortuna el disfrutar hasta en dos ocasiones del arte de esta gran soprano y con tan poca distancia -tres meses- entre un concierto y otro. Y ambos además memorables, donde los que no la habíamos visto con anterioridad hemos podido disfrutar de un resumen de lo mejor de su repertorio.
Para un servidor ha sido un auténtico regalo. Nunca pensé que la vería y ahora puedo contar, sentirme orgulloso de haber gozado de su arte, y en mi ciudad. Muchas gracias por todo, signora Devia
