Eminencia Pálida escribió:
Alberich el Negro escribió:
Pues si el repelús es por lo de la "redención", Eminencia, tiene usted un problema con las óperas de Wagner en general...
Sólo con la redención del pecado en el sentido judeo-cristiano del término.
¿Y no es ésa, en el fondo, sino una variante del único tipo de "redención" que encontramos en la obra de Wagner? Esto es la redención por amor (que es la que ofreció Cristo en la cruz a la Humanidad, aunque lo suyo fuera amor fraternal y Wagner trabajara más el amor de pareja). Yo creo que lo que le da repelús a usted es el aspecto litúrgico tan evidente que encontramos en
Parsifal; el ceremonial cristiano descarnado que allí se nos presenta, porque si se para a pensar, toda la expiación wagneriana --aunque no lo parezca a primera vista-- es de filiación esencialmente cristiana (por más que él la disfrazase de mitos, dioses paganos, pieles y cascos con cuernos). Y es que Wagner fue muy grande, pero no podía escapar de su tiempo y prejuicios (cosa que le reprochó amargamente Nietzsche, todo sea dicho, que esperaba de él otra cosa bien distinta y mucha más iconoclasia).
Eminencia Pálida escribió:
Me siento muy cómodo entre dioses hipócritas, enanos rencorosos, vírgenes guerreras, dragones con tedium vitae, héroes de inteligencia limitada y paladines tan puros como la mejor lana de Cachemira.
¿Es usted un neopagano, entonces...?
