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Yo suelo llegar tarde para apurar, no me gusta perder el tiempo en el teatro, así además levanto a todos los espectadores hasta llegar a mi sitio centrado. Claro que nada más llegar, en la obertura, mientras suenan esos violines en pianísimo, comento el atascazo y lo imposible de vivir en Madrid bien alto, ya que nadie está cantando y eso es como una música de ambiente. Luego miro un rato la ópera cuando empiezan a cantar, me fijo en los letrerillos esos y suelo preguntar al de al lado de qué va y si es buena, me gusta estar informado y no perderme nada.
Oigo alguna tos entonces me preocupo mucho de no toser, de no molestar a los de al lado. Por eso me saco un caramelito de esos que van enroscado en un plastiquito, de esos que son un poco latosos, en el último tardé unos 4 minutos en poder llevármelo a la boca, mientras hacía un gracioso ruido que recuerda al cazador de tiburón cuando quiso llamar la atención en la pizarra con sus uñas. Acabo atragantándome con el caramelo y me tiro 8 minutos tosiendo aunque no estoy acatarrado.
Escucho un aria preciosa, me suena mucho y entonces para no cantarla y molestar a los de al lado, la tarareo casi inconscientemente haciendo una pequeña resonancia en la nariz, que pese a que es un sonido muy ligero, debido al enmascaramiento se escucha 10 filas más adelante y 10 filas más atrás. Ojo, que de repente suena una música instrumental conocidísima, ¡Leches! Si eso es del anuncio del turrón que he visto 500 veces, qué delicia de música, entonces levanto la mano y llevo el compás como si fuese el director, hasta me permito dar la entrada a los platillos para que vean lo entendido y conocedor que soy, por lo menos de turrones.
Llega el momento más impactante de la ópera, el tenor se tira 5 minutos cantando con un cuchillo en la tripa, me he emocionado. Entonces me incorporo un poco, me pego bien a las orejas de la señora de la fila anterior y le meto un Braaaavooooooo que le produce un pitido en el oído durante unos minutos, coño, esto es la ópera, PASIÓN.
Veo que empieza a caer el telón, eso es que termina, me levanto rápido aunque todavía no ha terminado la musica, hago levantar a todo el mundo y salgo pitando que es posible que se forme cola en el parking. Al día siguiente me entero en el periódico que me perdí un acto, qué cosa más larga esto de la ópera.
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