Respecto a nuestras "temporadas ideales" ha habido un par de hilos al respecto, y creo que está cada la posición de cada uno, con ejemplos, que es como mejor se ven estos asuntos.
Efectivamente, no tiene nada que ver Viena, con ópera casi a diario y la carta de la Volksoper, con Madrid o Barcelona. Criterios que pueden ser buenos en Viena, no lo son en los dos teatros españoles.
Concretando en Madrid, si unimos la temporada 2009-2010 (última de Moral), con la 2010-2011 (primera de Mortier), sale la cosa bastante equilibrada, la primera pata de una buena programación. Excepto por el culebrón de las dichosas Bodas, que deberían descansar en la capital hasta por lo menos el siglo XXII. Lo que nos lleva a la segunda pata para programar en Madrid: no repetir obras, en un buen número de años, en un teatro que presenta 10-12 por temporada.
La tercera, en cuanto a programación se refiere, es obvia. Contratar los mejores elencos posibles, incluyendo cantantes y directores de orquesta. Dentro del presupuesto que se maneje.
Personalmente, me gustan las mesas de tres patas. Tengo en casa una mesita de juego francesa de finales del siglo XVIII con tres patas, que es una auténtica preciosidad.

. Entiendo, sin embargo, que parte del público pida también invertir un porcentaje significativo de ese presupuesto en producciones atractivas. La cuarta pata.