Gruberoviano escribió:
Yo reconozco que es muy buena cantante, por supuesto; pero es que con Sills tengo básicamente dos problemas:
1. El timbre en sí mismo, me parece harto desagradable, y no sabría explicar bien por qué.
2. Esa manía suya de inventarse cadenzas circenses por sistema, para ver qué tan alto puede subir, me puede hacer gracia la primera vez, la segunda, puede que incluso la tercera... pero creo que alguien tendría que frenarla a veces. El resultado, me parece que a veces llega a desfigurar los originales.
Yo creo que entiendo un poco lo que quiere decir el señor Gruberoviano (que me corrija si no es así), y en parte estoy de acuerdo. A la Sills, en mi opinión, le pasa un poco como a Caballé o a Gruberova, que a veces se tiene la sensación de que buscan más su lucimiento personal que el auténtico servicio a la partitura y al estilo. En el caso de Sills, más que una sensación es una evidencia, como cuenta Philip Gosset a propósito de su interpretación de
L'Assedio di Corinto, cuando se empeñó en introducir una cabaletta extraída de
Aureliano in Palmira, y no hubo quien la convenciera para que se bajara del burro. Un disparate mayúsculo, estilísticamente hablando, ya que se trata de dos obras de épocas muy diferenciadas en la trayectoria del compositor. Pero la señora necesitaba una cabaletta para lucirse y ésa de
Aureliano es la que quería, sí o sí.
Dicho esto, hay que reconocer que era una vocalista fuera de serie, y en muchos casos también era capaz de recrear dramáticamente algunos personajes, como esa Elisabetta, del
Devereux, conservada en vídeo, absolutamente extraordinaria.