Wanderer escribió:
De su escrito deduzco que San Francisco es una de sus 2, o como mucho 3,141592, óperas favoritas de todos los tiempos, le alabo el gusto y le confieso además que yo fui uno de los seis o siete enajenados de los que se hablaba antes que, como usted supongo, compró una entrada para ir a verla sin que me entrase en el abono del teatro.
Hombre, no sea usted tan duro consigo mismo, usted no es ningún enajenado por eso. Simplemente, perdió ese dinero: gente como yo que ofrecía REGALADAS sus entradas había a patadas. Por
supuesto, que yo traté de ofertar mis dos entradas pero, lógicamente, tuve el mismo éxito que el vendedor de polvorones en el desierto del Gobi.
Vamos, que podría haber ido gratis sin problema cualquiera de los cuatro días, pero prefirió comprar una en taquilla de forma oficial, lo cual puede deberse a varias causas:
a) Usted no se llegó a enterar de que existía tal posibilidad (ir gratis)
b) Usted sí lo sabía, pero le gustó colaborar con su pago al mantenimiento y crecimiento de la lírica en España
c) Usted sí lo sabía pero quiso con su pago mejorar la cuanta de resultados de la "Gran Nada".
d) Usted quería una localización concreta en el estadio, para poder contemplar la diversidad y despliegue brutal de medios que supuso esta casi galáctica producción. ... lástima que luego se quedara en nada el asunto... bueno, no, en gran nada
Puede haber más causas, pero por favor, insisto, ninguna de ellas es enajenación mental, no es para tanto el tema.