Il Frate escribió:
Sobre todo los agentes.
Hoy un cantante tiene una buena tarde y los agentes le llenan la agenda durante años (aunque sea para irse arrastrando por los tablas con un rendimiento penoso como el de Margison en el Enzo del Liceu 2005... aunque ejemplos seguro que los compañeros podrían citar muchos otros casos)
Los agentes (como muchos cantantes, aunque todo generalización siempre acarrea alguna injusticia) sólo quieren cobrar mucho y ya... y la ópera se queda por el camino.
Il frate
Sin ninguna acritud, todo eso y lo que otros tantos han dicho sería una preciosa explicación de no ser porque no hay ninguna razón por la cual los representantes de ahora y los de hace 40 años no hayan de ser iguales y de comportarse igual. Y lo mismo se aplica a los cantantes. Tanto antes como ahora se buscaba y se busca el dinero, que no es más que una contraprestación por tu arte que te permita llevar una vida digna. A no ser que pertenezcas a una familia que no tenga que preocuparse por menudencias como buscarse la vida. Pensar que los objetivos vitales de unos u otros eran distintos hoy o hace 40 años no tiene la más mínima base económica ni social, porque los esquemas de incentivos que nos mueven son los mismos.
Si me apuráis, incluso la situación en ese aspecto es mejor que hace años: cada vez es más fácil ahorrar lo necesario para irse a estudiar. La renta per cápita real en los países desarrollados se ha cuadruplicado, aproximadamente, desde 1960. Mientras cinco años de trabajo de entonces daban para bien poco, esos cinco años hoy dan para, comparativamente, cuatro veces más. Sin entrar en detalles sobre mi vida privada, os puedo resumir que en 3 ó 4 años de compaginar estudios y trabajo (sin emanciparme, claro está, a algo hay que renunciar...) tendré ahorrado lo suficiente para irme a estudiar unos 4 años fuera. Eso sería imposible hace 45 años para la mayoría de la gente y hoy no es tanta quimera.
Las razones a las que achaco yo el bajón el algunas cuerdas es el cambio en las condiciones (afinación, densidad orquestal, volumen, tipo de color de voz que se exige, exigencias de la escena...) y cuestiones nostálgicas de percepción y de comparación de amplios periodos pasados con instantes actuales.
Puedo tener razón o no con esas ideas, pero lo cierto es que
estoy intentando explicar algo que ha variado (la calidad vocal)
a partir de unas condiciones ambientales que, objetivamente, han variado.
Lo que no puede hacerse es intentar explicar algo que ha variado (la calidad vocal)
a partir de algo que no ha variado (incentivos, búsqueda de dinero, poca "pasión" por el arte, etc...)
Ej1: Es un hecho objetivo que el diapasón ha subido unos cuantos hertzios en estos últimos años, lo que ha modificado la dificultad de muchísimo pasajes de la obra. Así, si un compositor no quería hacer un aria excesivamente dura al principio de una obra, podía evitar moverse excesivamente en el rango del pasaje de la voz. Si modificamos el diapasón al alza un semitono, las notas Mi y Fa que antes todavía eran bastante "de pecho" para un tenor, pasan a adentrarse mucho más en la zona del pasaje. Un par de arias de estas al principio de la obra pueden agotar a un tenor. Esto le hace "apretar" la garganta el resto de la obra. 6 funciones seguidas de la obra y ya tenemos un tenor que empieza a arrastrar cansancio vocal acusado. Esto es una explicación posible del deterioro vocal a partir de algo que ha variado, los hertzios a los que afinan muchas orquestas.
Ej2: En cambio, el decir: "Antes no importaba tanto el triunfar rápidamente ni el dinero" es una afirmación completamente subjetiva y sin ninguna base.