Gino escribió:
¿Por qué eso vale para el libreto y no para la partitura?
Por puro dogmatismo.
No hombre no, esto ya lo hemos hablado muchas veces, pero es más que evidente.
Primero no es que se cambie el libreto, se cambia en todo caso indicaciones escénicas del libreto.
Las indicaciones escénicas no tienen el mismo nivel compositivo que el texto y la música. De esta manera se puede entender que Wagner dijera a Fricke después del anillo que había que cambiarlo todo (nada de texto y música evidentemente, eso no hacía falta ni aclararlo) y se puede entender mejor todavía viendo cómo ejercen los compositores actuales, Glass, Adés, etc, dando el visto bueno a distintas puestas en escena, algunas de ellas con mucho concept.
Y ese distinto nivel de jeraquía compositiva viene producido sobre todo por el diferente nivel temporal, ya que las indicaciones escénicas son para unas puestas en concreto, en un tiempo concreto y una tecnología determinada. Es evidente que a todas las obras que se estrenaron sin posibilidad de introducir elementos corpóreos en el escenario por imposibilidad de iluminación eléctrica, no les conviene una eterna condena al historicismo escénico.
Por supuesto que cualquier compositor tiene derecho a pedir y a exigir al futuro una interpretación escénica determinada paralela a la partitura, y de hecho algunos como Berg llegan a dar indicaciones extensas y muy precisas, pero son un porcentaje muy pequeño y en mi opinión, una petición de hacer siempre exactamente la misma puesta sería un grave error.
Hay algunas cuestiones con las que no estoy del todo de acuerdo con Siddharta. Primero que no creo que toda propuesta renovadora actual sea para actualizar el mensaje al público de hoy, creo que hay muchos motivos y posibilidades, (seguramente estaremos de acuerdo aunque pueda parecer lo contrario por lo escrito.)
Pero estoy más en desacuerdo en la valoración de la experiencia operística que tiene que tener un nuevo encargado de un Anillo en Bayreuth.
El Anillo constituye el mayor de los retos para cualquier director de escena. La obra cuenta con 34 personajes y 36 escenas, algunas de ellas entre las más complicadas de la historia de la ópera para dar solución adecuada. Últimamente se ha apostado mucho en Bayreuth por personas que provienen de otras artes, especialmente teatro y cine, y los resultados no están siendo buenos. En concreto en los dos últimos anillos los encargados inicialmente se han visto superados por el reto y se han tenido que buscar luego sustitutos de última hora. Y la última hora, en el anillo de Bayreuth no es factible. Me consta que Herheim dijo no al proyecto con una súplica de la dirección del festival para salvar la papeleta y eso que ya estaba en planificación de su anillo, pero lo rechazó porque alegó que necesitaba muchos más años. Esta es una respuesta lógica de quien se dedica a la ópera y conoce lo que realmente le están proponiendo.
Este tipo de experimento puede salir bien de vez en cuando, y es necesaria también la aparición de personas que aporten frescura al arte escénico operístico, pero cuando ya has tenido en el anterior anillo un grave problema, caer en la misma trampa de nuevo me parece un error garrafal. El director escénico de este anillo tenía que haber sido un importante nombre de ópera y tener el contraro arreglado en torno al 2008 o 2009 como poco.