No había visto esto. Qué clarividencia! Con un par de fotos y un artículo de un señor que se ha documentado un poco ya son ustedes capaces de saber cómo será el próximo Anillo de Bayreuth, en el que trabajan cientos de profesionales. El desprecio de una buena parte de los aficionados hacia los artistas encargados de una parte fundamental de la ópera es digno de estudiar.
Chéreau apenas había dirigido ópera tampoco cuando le encargaron el Anillo de Bayreuth. Y fue el inicio de una bonita historia. Sin ser un gran fan de él, Chéreau, con las magníficas escenografías de Peduzzi, ha marcado hitos con Lulú, Wozzeck, Tristan y, recientemente, Elektra. Parece que Kastorf es otro tipo de director, muy común en Alemania, donde el diálogo entre teatro de vanguardia y ópera es mucho más fluido y fructífero. Tal vez por ello la ópera como fenómeno teatral goza de tan buena salud artística en ese país.
Michieletto es un director mediocre e irrelevante. Por desgracia están proliferando este tipo de directores que, sin absolutamente nada que aportar, adoptan el lenguaje visual (más bien las posturas más reconocibles) del regietheater. Pero entiendo que todo es igual para los que no están interesados. Yo tampoco sé distinguir entre un bailarín bueno y uno malo. Ni mi prima entre Pavarotti y Bocelli
