mitchum escribió:
históricos históricos, los tres que he citado.
Si nos ponemos estrictos de verdad, el maestro que realmente posee una importancia histórica por miles de razones, por encima de todos los demás citados, es Toscanini.
mitchum escribió:
evidentemente, dado que esto es un foro de ópera, me refería a directores operísticos.
Yo al igual que Kandaules había entendido que valoraba usted en general a los directores citados, y no solamente en su labor operística o verdiana. Pero en el fondo me daría igual. Si decimos Abbado y Muti, tenemos que decir también Giulini y De Sabata, al menos. Y por supuesto Chailly, al que había olvidado. Dicho lo cual, se trata de cinco maestros tan diferentes entre sí, que el hecho de que podamos pensar en compararlos porque todos ellos compartan pasaporte acaso nos debiera hacer reflexionar acerca de la importancia real de ese dato para valorar a un músico.
Zedda, labor musicológica aparte, creo que pertenece a otra categoría. Los más grandes rossinianos en activo, y que los rossinianos me corrijan, son Abbado y Chailly, aunque por desgracia ya casi no se acerquen al de Pesaro.
Kandaules escribió:
a mi modo de ver la figura de Abbado ha crecido sobremanera en los últimos 10 años. Si no hubiera vencido al cáncer (afortunadamente lo hizo) estaríamos hablando de un grandísimo director pero quizás "no histórico". Pero tras su vuelta en 2002, y todo lo hecho desde entonces (con poco Verdi) ha subido definitivamente al olimpo de los más grandes, histórico sin duda.
Entiendo lo que usted quiere decir, pero pienso que ya antes de 2002 Abbado era un maestro histórico, practicamente indiscutido en cuanto a toda su etapa de juventud y su paso por La Scala, menos valorado a partir de más o menos mediados de los ochenta, y con la etapa de Berlín digamos que por valorar definitivamente, aunque para mí con muchos logros sensacionales.
Dicho lo cual, sobre el Abbado de ahora solamente puede decirse una cosa:
Kandaules escribió:
Para mi como se puede imaginar, Giulini si es un director histórico. Pude verle 6 veces en vivo, y su recuerdo es imborrable
Sr. Kandaules, entre esto y los conciertos de Celibidache sepa usted que concentra grandes dosis de mi envidia, pero de la mala, eh, de la mala.