Spinoza escribió:
El problema es que en el caso de Otello el referente es más ideal que histórico. Porque me gustaría saber qué nombres tenemos en mente como creaciones psicológicamente logradas del rol de Otello. ¿Vickers? Desde luego, pero la inadecuación vocal es también sustancial, y sabido es cuánto admiro su Otello, eh, pero es sui generis, casi tanto como el de Kunde. ¿Del Monaco? Unos medios de impresión, pero aquí sí, decepcionante recreación de brocha gorda y efectismo facilón. ¿Domingo? Equilibrado, musical, teatral, y un poco 'alla Kunde', sobrevalorado por el logro mismo, atlético como decías Sid, de haber sobrevivido al rol, y más en su caso, como su único intérprete notable durante más de veinte años. No hay muchos más nombres en los que rascar, me temo, y desde luego no los hay en un plano netamente psicológico. ¿Me estoy dejando a alguien en el tintero?
En la nómina de cantantes que construyeron un Otello musical y psicológicamente creíble nos dejamos llevar por lo más fácil y actual olvidándonos, pienso yo, de célebres tenores que brillaron en su momento (y mucho), pero que han quedado relegados al olvido porque forman parte de una época en que la fonografía (no digamos ya la imagen) aún estaba en pantalones cortos y apenas si aportó documentos sonoros lo suficientemente válidos como para juzgar sus interpretaciones del celoso moro. Pero me viene a las entendederas, por ejemplo, el Otello de
Giovanni Martinelli (del que, por fortuna, tenemos un registro sonoro completo), que aún se movía a caballo entre el canto de los tenores del
ottochento y aquellos otros subyugados por los postulados veristas, que acabarían imponiendo parte de tales características a este genial y grandísimo personaje verdiano. Fue un rol que Martinelli incorporó al final de su carrera, pero que cantó con cierta frecuencia, construyendo un Otello que a mí me parece más cercano al de Tamagno que al de Del Monaco (y, por ende, más próximo también a lo que, según podemos pensar, fueron las intenciones originales de Verdi). Creo que la de Martinelli podría considerarse una lectura bastante buena y ajustada a la partitura.
También convendría reivindicar el poderoso moro de
Giovanni Zenatello (de hecho, algunos críticos como Fernando Fraga le consideran el Otello ideal). Un cantante de voz no demasiado baritonal pero de mucha pegada y que en los fragmentos que conservamos ofrece una lectura muy inteligente de la parte. Éste sí que hizo suyo el personaje durante toda su carrera, pues había debutado en 1898 (como barítono, y al año siguiente como tenor) y empezó a cantarlo ya en 1908, interpretándolo más de 300 veces sobre el escenario.
También es digno de recordar el moro
alla antica "que pudo ser"
Lauri-Volpi, aunque este (creo) no llegó a cantarlo nunca en escena, sino que sólo dejó algunos fragmentos grabados.
Francesco Merli también fue un Otello referencial, aunque en sus últimos registros ya ofrecía una lectura del personaje que se acercaba más a la que luego daría Mario del Monaco, y que estaba más próxima, por tanto, de los cánones veristas y melodramáticos que luego han ido rodeando al personaje. No obstante, era un tenor que conocía y dominaba los fundamentos del canto y que, por ende, los aplicaba con provecho y gran eficacia dramática (como puede comprobarse en el siguiente
ejemplo).
En fin, Serafín. Es muy posible que no haya existido hasta la fecha ningún intérprete ideal del Otello verdiano. Y, desde luego, tal como está el panorama lírico en la actualidad, no parece que vaya a haberlo en mucho, muchos años...